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viernes, 20 de junio de 2014

El cine quinqui




Se acuña como cine quinqui aquel cine hecho en España en los años setenta y ochenta, donde realmente alcanzó su gran esplendor, que ensalza la figura del delincuente callejero. Películas urbanas que recrean barrios marginales y ambientes delictivos y que cuentan con el argot callejero como otro símbolo de identidad propio.

Los temas más recurrentes son las drogas, en una época en donde la problemática social de la drogadicción y el asociado SIDA comenzaba a tomar tintes alarmantes, y el robo de coches, con la consiguiente persecución policial.

Pero sin duda la característica principal de esta serie de filmes tan de moda décadas atrás radicaba en su interpretación y es que esta era principalmente amateur, algo que daba más realismo a la película, y sobre todo que además incluso eran interpretadas por reconocidos delincuentes callejeros que recreaban sus fechorías en esta especie de biopics de barrio.

A continuación os dejo un listado de las mejores o más reconocidas cintas de cine quinqui. Muchas de ellas alcanzaron un gran éxito en su época hasta, incluso convertirse en cintas de culto, y fueron además fruto de varias secuelas, lo que dio pie a varias sagas dentro del cine quinqui, que relataban la fama de los distintos delincuentes que las interpretaban.

“Perros callejeros” (1977) de José Antonio de la Loma – Primer gran hito del cine quinqui español. Narra las aventuras de un grupo de adolescentes de dudosa reputación, comandados por “el torete”. Cuenta con dos secuelas e incluso una versión más “femenina”


“Navajeros” (1980) de Eloy de la Iglesia – En este caso el protagonista es “el Jaro”, delincuente que a golpe de navaja se abre camino en los suburbios del Madrid de la movida


“Colegas” (1982) de Eloy de la Iglesia – En este caso lo protagonistas son más mediáticos de lo habitual, pues son interpretados por los hermanos Flores, Rosario y Antonio, en un cinta que relata la humilde condición social de muchos suburbios de gran ciudades.


“El pico” (1983) de Eloy de la Iglesia – Quizá la cinta más reconocible de género junto a “Perros callejeros”. Relata crudamente el mundo de las drogas duras, en una época en donde la heroína fue haciendo destrozos en muchos jóvenes españoles, Cuenta además con una secuela


“Yo, el Vaquilla” (1985) de José Antonio de la Loma – Otro de los delincuentes de renombre: “el vaquilla”, basada en hechos reales, incluso es interpretada por el mismo, cuenta la historia de este célebre delincuente que paso más tiempo encerrado que libre.


“La estanquera de Vallecas” (1987) de Eloy de la Iglesia – Historia de un claustrofóbico robo en un pequeño estanco, egentado por Emma Penellá, y que contaba en el reparto con una jovencísima Maribel Verdú, en uno de sus primeros papeles para la gran pantalla


“El lute: camina o revienta” (1987) de Vicente Aranda – Sin duda “El Lute” es el delincuente más reconocido de la España de postguerra y esto gracias en gran medida a las dos películas de Vicente Aranda e interpretadas por Imanol Arias. Hoy el buen o de Eleuterio ya está en libertad e incluso ha podido estudiar la carrera de derecho durante su larga estadía en la cárcel.


“Matar al Nani” (1988) de Roberto Bodegas – “El nani” fue un delincuente juvenil de la época de la transición, al cual la brutalidad de los interrogatorio policiales, lo convirtieron no solo en un chivo expiatorio que pagó por todos los crímenes menores cometidos en las calles de Barcelona por distintos delincuentes, sino en todo un mito, al morir en un interrogatorio, algo jamás admitido por la policía. Una película englobada en el género, pero que destaca más por su carácter de crítica social.


“Volando voy” (2006) de Miguel Albadalejo – Salto en el tiempo para incluir la última en la lista. Narra la vida de “El pera”, precoz delincuente que a los nueve años ya robaba y conducía coches. 



martes, 11 de diciembre de 2012

Fernando Fernán Gómez: el director


El talento de Fernando Fernán Gómez ya repasado aquí en parte no tuvo límites: interpretación, dirección, teatro, narrativa, guionista, y miembro de la Real Academia Española hasta el año de su muerte. Desde este blog, y tras habernos ya centrado en su faceta interpretativa, proseguimos repasando el talento de este genio polifacético en este caso su labro tras la cámara.

Para Fernando el gusanillo de la dirección fue precoz. Su primera película de factoría propia la dirigió tan solo doce años después de su precoz aparición delante de una cámara de manera casi amateur. Su debut en solitario fue “El mensaje” (1955), una película ambientada en la guerra de la independencia de España. Sin embargo tras una serie de películas que le sirvieron de gran aprendizaje su primer gran éxito no llega hasta 1961 con “La venganza de Don Mendo” famosa adaptación medieval que el mismo también interpretaría.


De los sesenta son también la famosa comedia “Los palomos”, una magnífica y arriesgada película de suspense (“El extraño viaje”), en una época en donde el cine español vivía de las banales comedias que tuviesen entretenido al reprimido pueblo y una muy buena adaptación sobre la famosa comedia costumbrista de Mihura “Ninette y un señor de Murcia”, recientemente adaptada de nuevo por Garci, sin llegar el éxito de Fernan-Gomez ni mucho menos. Esta década por lo tanto da muestra del conocimiento y versatilidad que tiene el ya considerado director dentro del mundo del cine, que repito se hallaba totalmente anclado y controlado por el régimen y su censura, lo que aún da más valor añadido al excelente trabajo de los Berlanga, Bardem, Fernán-Gomez


Ya adentrado en otra década su desbordante talento y su innegable trabajo lo llevan a firmar obras como “Mi hija Hildegart” (1977), memoria de un crimen que consternó a la sociedad española o la excelente obra para la televisión “El pícaro” que a parte de dirigir e interpretar el mismo guionizó basándose en la famosas novelas picarescas que tanto relumbrón habían dado a la literatura española siglos atrás.


Por fin llegan los reconocimientos en forma de los recién estrenados premios Goya. Con Viaje a ninguna parte” (1986) la academia al alzarse le rinde todo un homenaje otorgándoles tres de los cinco premios a los que optaba (mejor película, dirección y guión) en lo que fue su gran obra total siendo director protagonista y adaptando su propia obra teatral. Más tarde con Mambrú se fue a la guerra” (1986) siguió participando activamente de la gala de los Goya, esta vez ganándolo como mejor actor.


De sus últimas obras conviene destacar el interesante thriller “Pesadilla para un rico” (1996). Fernando Fernán Gómez seguiría actuando hasta prácticamente la fecha de su muerte en 2007, pero su despedida del cine como director vino de mano de “Lazaro de Tormes” (2001), una especie de homenaje que rememora viejos éxitos pasados.


domingo, 14 de octubre de 2012

Luis Buñuel



Pasa por este blog una de las figuras más relevantes no solo del cine español sino del mundial. Todo un nómada obligado al exilio por sus ideas contrarias el régimen de Franco y que solo empezó a tener parte de su gran reconocimiento una vez finalizado su trabajo y ya instaurada la democracia en España. Buñuel pasa por ser el mejor director español de todos los tiempos junto a Berlanga y de nos ser por su forzado exilio a buen seguro nos habría granjeado nuestro primer Oscar muchos años antes de que Garci nos mostrase el camino con “Volver a empezar” (1982), de hecho en lo setenta logró la codiciada estatuílla a mejor filme de habla no inglesa con “El discreto encanto de la burguesía”, pero bajo bandera francesa.

Buñuel nace con el siglo XX en el interior de Aragón, en Calanda, pueblo famoso por su tamborrada en semana santa y por sus excelentes melocotones. Su niñez la pasa a caballo con Zaragoza y sus inquietudes intelectuales pronto lo hacen irse a Madrid en donde entra en contacto con la flor y nata intelectual de la época ahí surge su amistad con otros genios como Dalí o con García Lorca . Sin embargo la irrupción de la guerra civil española y posterior cambio de régimen truncó su carrera en España y se vio obligado a partir lejos de las fronteras de nuestro país a fin de poder seguir llevando a cabo su sueño de convertirse en cineasta, haciendo cine sobre todo en dos países: Francia y Méjico.

Su cine está considerado como uno de los más originales y una especie precursor de muchos de los autores de éxito de hoy en día entre los que destaca el norteamericano David Lynch. Su carácter surrealista dotó a sus películas de un originalismo controvertido y rompedor en la época, creando un nuevo estilo de hacer cine a base de brillantes guiones e impactantes imágenes que acabarían creando escuela. Para un mejor seguimiento de su filmografía la dividiremos por partes.

Su trabajo en Francia

Allí es donde comenzó su trabajo de mano del grupo surrealista en donde destacaban su compatriota y colaborador en sus comienzos Salvador Dalí y otra de las figuras importantes de movimiento como fue el francés André Bretón. De esta época data una aportación en forma de cortometraje considerado hoy en día como pieza de culto. La primera aparición en el cine de Buñuel, conjuntamente con Dalí fue el reconocible y desconcertante “Un perro andaluz” (1929).


El gran éxito de acogida hace que se planteé cotas mayores y estrene su primer largometraje. Otra obra de culto titulada “La edad de oro” (1930). Toda un muestra del cine surrealista a raíz de una serie de historia inconexas entre sí que desconciertan y fascinan a la vez.


Su trabajo en el país vecino sufre un dilatado paréntesis y nos hasta más de dos décadas después cuando vuelve a rodar en suelo francés lo hace en los cincuenta con tres de obras menores dentro de su extensa y variada filmografía: “Así es la aurora” y “La muerte en este jardín”, ambas de 1956 y “Los ambiciosos” (1959)


En los sesenta llega la época de su segunda etapa dorada en el país galo, primer con “Diario de una camarera” , novela ya llevada al cine por Renoir y sobre todo por “Belle de jour” (1967) junto a un excepcional Catherine Deneuve en otra de los grandes títulos de director, que reeditaba laureles pasados.


En los setenta sigue rodando en Francia un buen ritmo del conjunto de películas de esta época destaca ante todas “El discreto encanto de la burguesía” (1972) que le reporta su único Oscar como mejor filme de habla no inglesa (nominada a su vez como mejor guión adaptado).Otra muestra surrealista esta época fue “El fantasma de la libertad” de 1974, una de su última obras en suelo francés.


Su trabajo en Méjico

Al contrario del cine francés y español de Buñuel el mejicano fue más lineal en el tiempo, de hecho se ciñe a una serie de películas rodadas prácticamente en lo cincuenta, salvo alguna aportación puntual posterior en los sesenta. Des te cine destacamos ante todo una de sus obras maestras “Los olvidados” (1950) todo un retrato social de los bajos fondos, en este caso de América latina.


“Don Quintín el amargao” (1951), “Nazarín (1959), junto al también español Paco Rabal  o una especial versión de “Robinson Crusoe” (1954) fueron otras de sus sonadas aportaciones al cine durante esta prolífica etapa.




Sin embargo su otra gran aportación desde América, junto a “Los olvidados” viene ya en la década de los sesenta gracias a la joya surrealista y toda una crítica social. “El ángel exterminador” (1962), con un original guión ideado conjuntamente con Luis Alcoriza y que incluso llega a competir por la palma de Oro de Cannes, algo impensable para el cine latino en aquella época.


Su trabajo en España

Obligado por el régimen franquista que suponía una dura losa para su capacidad creativa este fue el más intermitente de los tres. Menos aportaciones pero de gran calidad. Todo comienza en los años treinta con el polémico documental, se le acusaba de adulterarlo a su antojo, sobre la pobreza extrema del interior de España de la época con “Las Hurdes, tierra sin pan”(1933).


Hasta los sesenta, y colaboraciones al margen no vemos su segunda película en suelo patrio sin embargo es para firmar una de las obras con las que le gran público más identifica al cineasta aragonés, junto a “Un perro andaluz”, en 1961 firma “Viridiana” todo un éxito que a día de hoy es la única en haberse alzado con la palma de oro de Cannes.


Recién iniciados los setenta rueda “Tristana” de nuevo a junto a Catherine Deneuve una especie de obsesión tipo “Vertigo” de Hitchcock con el inconfundible tinte surrealista de Buñuel y que incluso le valió para competir por el mejor filme de habla no inglesa.


Su última aportación no solo al cine español, sino ya en general fue en 1977 con “Ese oscuro objeto de deseo” que cuenta como característica más original el haber elaborado un personaje con dos actrices distintas para desconcierto del espectador. Un nuevo logro de Buñuel que así se despedía para siempre del cine solo seis años antes de su muerte en 1983.

martes, 7 de agosto de 2012

Estafas y timos


Un subgénero interesante dentro del cine de intriga es el de los timos y estafas. A menudo enrevesados y novedosos guiones que realzan a timadores de poca monta para dar un ingenioso e importante golpe que los relanzará en su particular mundillo y los cubrirá de fama y sobre todo de dinero.

Ya en el cine clásico encontramos películas de renombre con argumentos centrados en esta temática como con las conocidas “Un ladrón en la alcoba” (1932), donde una pareja decide pasarse por miembros de la aristocracia a fin de poder incautar cuantos bienes pasen por sus plebeyas y hábiles manos, “Las tres noches de Eva” (1941) a lo largo de un lujoso crucero en donde jugar a las cartas se convierte en un hábito peligroso siempre que ronde al lado de Bárbara Stanwick, o “Dos seductores”, con Marlon Brando y David Niven desplumando a ricas herederas en la costa azul gracias a su buen planta y pícara personalidad.


Siguiendo con el cine clásico pero con un salto de unos cuantos años aparecen otros tres grandes clásicos. Por una parte una de las películas más afamadas dentro de este particular subgénero. Con una magnífica banda sonora a cargo de Scott Joplin, “El golpe” se convierte en uno de los grandes éxitos de la pareja Newman-Redford. Por otra “Luna de papel” (1973) famosa a día de hoy por que catapultó a su pequeña protagonista Tatum O´Neal  hacia el Oscar a la temprana edad de diez años (algo nunca superado a día de hoy). Y por último la despedida del genio del suspense del mundo del cine con “La trama” (1976), centrada en el mundo de la videncia.


Ya entrados en los ochenta y noventa vemos más ejemplos que reflejan la temática de distintos modos con “Casa de juegos” (1987) repasamos más el tema desde un prima de thriller oscuro y con “Los timadores” (1990), sin dejar de lado el efecto de la intriga juegan un poco más con el humor negro.


Ya más recientes son la exitosa trama argentina “9 reinas” (2000), donde más que el timo de la estampita era el timo del sello y que tuvo su remake americano con “Criminal” (2004) o “Los impostores” (2003) donde un maniático Nicolas Cage se debe enfrentar a la única persona capaz de hacerle sombra en el mundo de los timos: su hija.


Curiosas resultan nuestras dos siguientes historias, más que por ser otras ingeniosas historias de timos por estar basadas en hechos reales y es que ya sabemos que la realidad a menudo supera a la ficción. Este es el caso de “Atrápame si puedes” con un escurridizo Leonardo Di Caprio que trajo de cabeza a los servicios secretos de los EEUU y “Crónica de una mentira” (2009) en donde un pobre timador se saca de la nada la construcción de una nueva autopista en Francia.


En el cine patrio también podemos encontrar algún ejemplo sobre esta temática a la siempre recurrente “Los tramposos” (1959) hemos de sumarle aportaciones más cercanas en el tiempo como “Incautos” (2003) o “El traje” (2002).


viernes, 27 de abril de 2012

Cine bélico: La guerra civil española



Siguiendo la estela de los post relacionados con el cine bélico en este caso vamos a centrarnos en una contienda que a quien más o a quien menos la ha tocado vivir de cerca, quizá no en primera línea pero si hablamos de familiares o allegados que participaron allá por 1936 en el conflicto más mediático llevado a cabo en nuestro suelo las cosas cambian. Y es que en este caso nos ocuparemos de desentrañar la guerra civil española a través de la mirada del cine.

En lo convulsos año que fueron desde 1936 a 1939 España se debatió en una de las guerras fraticidas más encarnizadas de toda la historia reciente de Europa. Esos tres años de barbarie fueron suficientes para que le frente nacional o sublevado se levantase en armas desde el archipiélago canario y el protectorado de Marruecos para poco apoco pero con paso firme subyugar la segunda república que apenas llevaba imperando cinco años como método de gobierno en España.

Los generales Sanjurjo y Mola a los que más tarde se les uniría Franco (futuro caudillo de la autoproclamada “Una grande y libre” durante los casi cuarenta años que duró su régimen dictatorial) liderarían este movimiento católico y de derecha con sesgo fascista para borrar de una vez por todas el laicismo imperante con la segunda república.

Durante estos años se hicieron famosas las cruentas batallas como las del Jarama o la del Ebro, nos estremecimos con múltiples fosas comunes de caídos republicanos, con un régimen de terror permanente en donde cualquier ciudadano vivía sometido al continuo juicio popular por su ideología o a una época de racionamiento y empobrecimiento general como pocas veces se había vivido en la historia reciente de nuestro país.

Un buen caldo de cultivo por lo tanto que nutrió y sigue nutriendo de argumentos e ideas al cine español, siendo uno de los temas más recurridos por los cineastas españoles a la hora de trazar un drama o una película histórica. Historias de vencedores y vencidos, de dramas personales, de crudas historias de represión, de lucha ideológica. La eterna historia de una contienda en donde solo se albergan perdedores en donde lo que menos importar es el bando que se impone sus ideas a base de utilizar la fuerza.

Hablar de la guerra civil cinematográficamente hablando no es solo hablar del cine propagandístico a favor de régimen franquista hasta el punto de rodarse obras basadas incluso en relatos del propio Franco como en “Raza” (1941) de Saenz de Heredia (importante figura del cine de postguerra a la par que primo del más alto cargo de la falange José Antonio Primo de Rivera).  Es hablar de una pluralidad de enfoques que nos permiten ver la contienda desde los distintos puntos de vista de todos los que allí se reunieron. Si bien la parte nacional siempre tendió a obviar sus motivos para tomar frente en el conflicto, simplemente rodando un cine propagandístico que ensalzara el gran régimen dictatorial imperante hasta 1975 con la entrada de la transición y la democracia (con la consiguiente caída de la censura) el español medio ha podido alcanzar la oportunidad de ver de la manera más fidedigna posible lo pasado en aquellos tres duros y largos años que pusieron a España en boca del mundo entero.


Muchos de los grandes directores del cine patrio han incluido alguna película dentro de su filmografía que de una manera o más o menos directa abordase este período oscuro de la historia de España, así es el caso de Berlanga que deja a las manos de Dios a una cuadrilla republicana en suelo nacional en “La vaquilla” (1985), “¡Ay, Carmela!" (1990) de Saura de argumento similar puesto que en esta caso los aislados en territorio enemigo son una troupe de cómicos o “Las bicicletas son para el verano” (1984) de Jaime Chávarri, ambientada en el convulso Madrid de 1936 según la gran obra teatral de Fernando Fernán Gómez.



De sesgo republicano y de carácter feminista, relatándonos de una manera más o menos fiel el modo de vida en este frente son “Libertarias”(1996) de Vicente Aranda, guerra vista a través de los ojos de unas milicianas anarquistas o la conmovedora “Las trece rosas” (2007) de Emilio Martínez-Lázaro, sobre la historia, basada en hechos reales, en torno a trece mujeres condenadas de manera injusta por “rebeldes” en tiempos en donde le régimen no estaba para bromas.


Ahondando un poco más en la filmografía patria reciente nos detenemos en figuras como la de Cuerda que alcanzó un espaldarazo definitivo para público y crítica con “La lengua de las mariposas” (1999), ambientada precisamente en el período de la guerra y que siguió fiel a sus ideas en torno al conflicto con “Los girasoles ciegos” (2008) (centrada en este caso el período de postguerra) o como la de otros veteranos como Imanol Uribe o Antonio Mercero, que nos mostraron su visión del conflicto con la conmovedora “El viaje de Carol” (2002) con unos jóvenes Juan José Ballesta (ya conocido por sus precoz papel en “El bola”) o Clara Lago (que precisamente debutaba en este film) y con la preciosa fábula ambientada en Madrid “La hora de los valientes” (1998) respectivamente.



Directores de una generación más joven también se ven interesados y concienciados con aquel período. Casos como el de David Trueba con “Soldados de Salamina” (2003) o el debutante Emilio Aragón con “Pájaros de papel” (2010) comienzan a ser cada vez más comunes en un cien español que o bien por falta de ideas o por conciencia social recurre cada vez más a la guerra civil a la hora de expresar su cine.


Desde fuera de nuestras fronteras también nos llegan muestras ambientadas en nuestro conflicto bélico. Miradas quizá no tan enturbiadas por la experiencia y que desde la imparcialidad dan su punto de vista sobre la contienda. Miradas como la del siempre comprometido Ken Loach, que con “Tierra y libertad” (1995) tradujo su ideología al campo de batalla español o de directores menos comprometido socialmente como Guillermo del Toro que ambienta su afamada “El laberinto del fauno” (2006) en la postguerra española.


De un cine tan lejano a priori como el de Hollywood también llegan ejemplos, eso si a cuentagotas y litigando a duras penas con la censura imperante en España. Ejemplo como “Bloqueo” (1938) de William Dieterle o la superproducción “Por quien doblan las campanas” (1943), basada en la obra de Hemingway (que vivió la guerra civil en primera persona) son buen ejemplo de ello.


Un buen puñado de ejemplos que nos sirven para acercarnos a la contienda bélica más reciente y mediática sucedida en nuestro país a lo largo de la historia y que nos sirve para ir completando un poco esta serie de post dedicados al cine bélico.


La guerra de Independencia Americana




La guerra de Irak