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martes, 4 de septiembre de 2012

Stanley Kubrick



Poco más vamos poder aportar sobre uno de los mejores directores de toda la historia del cine. Conocido por su exacerbado perfeccionismo y sus formas cuidadas, Kubrick se puede jactar de haber rodado prácticamente una obra maestra por género, desde el thriller a la ciencia ficción, pasando por el cine bélico, el terror o incluso la comedia. Todo un visionario que a día de hoy todavía es seguido por una legión de fieles seguidores, muchos de los cuales ni siquiera habían nacido cuando el cineasta británico estrenaba éxitos por doquier. Desde este rincón de la gran red mundial tributamos un nuevo homenaje repasando la carrera cinematográfica de uno de los más grandes embajadores del séptimo arte de todos los tiempos.

Antes del cine, Kubrick fue un gran amante entendido de la fotografía, a parte de explicar su posterior dominio del encuadre y la fotografía en el cine le sirvió para poder abrirse camino en el difícil mundo de la publicidad y el documental. Sus primeros trabajos fueron cortos de carácter documental, auténticos caldos de cultivo para expresar sus tendencias tanto fotográficas como cinematográficas. Nos estamos refiriendo a cortos como “Day of the fight”,  “Flying padre” o “The seafarers”, corría el principio de los años cincuenta. Todo este esfuerzo le da la capacidad de llamar la atención de productoras como la RKO, que apuestan por el joven talento para ponerlo detrásd e un largometraje de ficción esta fecha clave fue en 1953 con “Fear and desire”, un drama bélico con el que Kubrick daba sus pistoletazo de salida como director de cine.



En 1955 ejerce no solo de guionista y director, sino incluso de fotógrafo, productor y montador de “El beso del asesino” toda un arriesgada apuesta por afianzarse en el difícil mundo de de Hollywood y a tenor de su siguiente oportunidad la apuesta salió a pedir de boca, ya que solo un año después firma “Atraco perfecto”, un perfecto thriller centrado en un robo que se convierte en su primer gran éxito y el uno de los títulos importantes del cine negro e inicia lo que sería una serie de obras maestras que cambiaría para siempre el concepto del cine.


Su siguiente encargo es una obra ambientada en la primera guerra mundial de carácter antibelicista basada en la obra de Humphrey Cobb que responde al nombre de “Senderos de gloria” todo un clásico interpretado por Kirk Douglas. Todo un canto pacifista que se convirtió en todo un clásico prácticamente desde el momento de su estreno.


Con Kirk Douglas repitió en “Espartaco” (1960) un espectacular peeplum, basado el la historia del famoso esclavo y gladiador romano. Producida por el propio Douglas, encabezando un reparto envidiable y una cuidada ambientación, la película optó a cuatro estatuillas, siendo esta la primera experiencia de Kubrick en la gala de los Oscar como nominado.


Su siguiente aportación ya llega desde suelo británico, en donde rodaría a partir de entonces. Llegó envuelta en polémica al ser una adaptación de la tumultuosa novela de Nabokov “Lolita”, demostrando con ello ser un auténtico avanzado a su época e ir en contra de las reglas establecidas rodando y teniendo un gran éxito con temas a priori tan escabrosos como un amor cuando menos “extraño”.


En 1966 une su ingenio al carisma de Peter Sellers para crear una comedia satírica en torno a la famosa guerra fría que tan el jaque traía a norteamericanos y rusos allá por los años cincuenta y sesenta. ¿Teléfono rojo?,Volamos hacia Moscú (1966). Es toda una crítica a la guerra y a la industria armamentística a través de una serie de histriónicos personajes interpretados con maestría por el citado Peter Sellers.


“2001: Una odisea en el espacio” (1968) supone una de sus obras más reconocidas y personales. Un ejemplo de cine de ciencia ficción de tal calibre que incluso los astronautas de la NASA, que por aquel entonces estaban en el apogeo de su actividad fama, copiaban la estética destilada de la obra de Kubrick (Oscar a mejores efectos visuales). Toda una odisea de la especie y una manera preciosa de relatar la evolución del ser humano.


Otra obra rodeada de polémica, pero que a día de hoy sigue marcando a generaciones de jóvenes cinéfilos es “La naranja mecánica”. Una historia de sexo y ultraviolencia como crítica a la sociedad de época, que desde su estreno se convierte en película de culto. Un filme urbano rompedor como también lo fue años más tarde “Taxi driver” y que muestra el lado corrupto del ser humano.


Con “Barry Lyndon” Kubrick rayó la obsesión por el perfeccionismo. Una fotografía y una puesta en escena perfectas a base de miles de ensayos, una desmedida documentación y un gran aporte monetario, que incluía entre otras cosas costosísimos lentes a fin de poder rodar los interiores solo con luz de velas, a fin de ser históricamente fieles. Eso si los Oscar a mejor fotografía y vestuario fueron garantizados.


Ya iniciados los ochenta unió su talento al de Stephen King, el gran mago del terror dando como resultado la mejor y más lograda adaptación cinematográfica de cualquier novela de King con “El resplandor” (1980) con un enigmático perturbado perfectamente interpretado por Jack Nicholson.


Si ya atrás había relatado su visión de la primera guerra mundial o de la guerra fría con “La chaqueta metálica” (1987) hace hincapié en la guerra de Vietnam, conflicto que cambió el parecer de toda una generación, más preocupada en promulgar la paz que seguir llevando a cabo conflictos armados por la supremacía de su país. Todo un ejemplo de cómo el poder de la guerra es capaz de corromper al ser humano.


Finalmente tuvieron que pasar casi doce años para que casi finalizado el siglo y poco antes de fallecer nos dejara un enigmático último legado. “Eyes Wide shut” (1999) supone un enigmático viaje para la pareja Kidman-Cruise en un mundo de logias secretas, hedonismo, y demás experimentos con los vicios humanos.


Su muerte con el siglo dejaba al cine huérfano de ideas revitalizadoras y de tantos proyectos, algunos finalizados como “Inteligencia artificial”, lleva da al cine finalmente por Spielberg y otros tantos a la espera de poder ser adaptados a la pantalla una vez que fueron concebidos bastantes años atrás por un gran visionario y mejor director de cine, el cual nos dejó uno de los mayores legados en cuanto a selectas obras maestras tan solo comparable quizá con el de Hitchcock, Ford o Wilder, es decir lo más grandes dentro de un gran olimpo de estrellas tras la cámara.
 

viernes, 29 de junio de 2012

James Bond


¿Quien no ha oído, reproducido o parodiado la famosa frase “Mi nombre es Bond, James Bond”?. La universalidad de la misma nos hace calibrar la magnitud literaria y cinematográfica del que es sin ninguna duda el agente secreto más famoso de la ficción.

Surgido de la mente del escritor británico Ian Fleming, al que en plena guerra fría, durante una estancia en Jamaica, se le ocurre la idea de un entrenado agente secreto al servicio de su majestad al que como buen amante de los pájaros pone el nombre de un ornitólogo, cuyo libro estaba leyendo en esos instantes. Nunca imaginaría James Bond que su nombre pasase a la posteridad y menos que no fuese por sus avances en ornitología, sino en su constante lucha en contra del crimen organizado en pos de la seguridad del imperio británico.

James Bond resulta el perfecto caballero inglés: de educación exquisita y siempre impecable enfundado en traje o esmoquin, resulta irresistible para las famosas “chicas bond”, que historia tras historia siempre acaban sucumbiendo a sus encantos. Sin embargo James Bond resulta en agente más rentable de la organización MI6, el agente 007 es una infalible máquina a la hora de defender los intereses de la propia compañía y por ende del imperio británico para el que trabaja. Surtido siempre de los últimos artilugios tecnológicos, facilitados siempre por Q, no ceja en su empeño por desbaratar los más complicados planes y acabar con las más intrincadas bandas criminales.

A lo largo de estos cincuenta años y 23 películas (cuando se estrene este año “Skyfall”) hemos podido conocer un poco más a Bond, James Bond. Sabemos que el Vodka con Martini le gusta agitado y no revuelto, de su gusto por los buenos coches, especialmente el Aston Martin, de que es afortunado tanto en el juego como en el amor, seducido siempre por hermosas mujeres, aunque no todas con buenas intenciones, granjearse una gran colección de enemigos, que ha sido interpretado ya por seis actores diferentes y que en definitiva cualquier estreno de una película suya es un éxito asegurado. Vamos a intentar repasar esa dilatada trayectoria en este post, faltarán muchos detalles que los más adictos a le personaje echen en falta, pero esperemos que al menos lo primordial del personaje quede reflejado a continuación.

SUS INTÉRPRETES

Sean Connery: El primero de todos los 007 y el más considerado por los fans del personaje. El actor de origen escocés representó al perfecto caballero inglés a lo largo de siete películas entre las que se encuentran títulos clave de la saga.


George Lazenby: Si Connery fue el más querido y aclamado por el gran público, Lazenby fue el que más desapercibido pasó, a buen seguro ayudó su única participación en la saga. A día de hoy es el único actor de origen no británico que representó al famoso agente (si bien pertenece a una antigua colonia británica como fue Australia).


Roger Moore: El otro James Bond por excelencia junto a Connery. Del mismísimo Londres este alto actor se afianzó como el James Bond más longevo hasta la actualidad. Dotó al personaje de un peculiar sentido del humor.


Timothy Dalton: Pese a participar en tan solo untar de películas de la saga allá por los ochenta. El actor galés dejó muy buenos recuerdos para los fans de la saga, de hecho se le considera el Bond más cercano a la idea literaria de Fleming, dotando al agente de una frialdad y agresividad mças de acorde a lo establecido en las novelas.


Pierce Brosnan: Al contrario que sus antecesores, el actor de origen irlandés ya era un estrella cuando accedió a encarnar al 007. Tras un largo parón de seis años, el más dilatado hasta la fecha, fue el encargado de darle lustro en los 90 y a principios del nuevo milenio a lo largo de cuatro nuevas películas


Daniel Craig: El último Bond hasta el momento y el más brutal y despiadado de todos. Con un cuerpo esculpido a base de gimnasio no duda en usar su descomunal fuerza para dejar fuera de combate a sus enemigos. Un auténtico asesino a sangre fría que por momentos parece perder los buenos modales del buen caballero inglés. Esta a la espera del estreno de su tercera película y posiblemente las que le puedan quedar hasta que veamos aparecer al nuevo rostro de 007.


PERSONAJES SECUNDARIOS:

M: Nombre en clave para el jefe supremo de la cúpula de MI6 para el que James Bond trabaja.


Q: Es la cabeza visible de Q branch o lo que es lo mismo el departamento de investigación al servicio del imperio británico. Q es el "culpable" de todos los inverosímiles artilugios de defensa y las más que necesarias customizaciones de los vehículos de Bond.


Miss Moneypenny: Secretaria personal de M y principal contacto de Bond en la agencia. Vive por y para 007 al que tiene en muy alta estima.


VILLANOS:

Dr No: El primer enemigo de Bond y uno de los más conocidos. Un lunático alemán que quiere gobernar el mundo desde una recóndita isla del Caribe.


Auric Golfinger: Industrial obsesionado con el oro y que se enriquece de manera ilícita con el preciado metal a fin de incrementar su poder


Francisco Scaramanga:  Ex agente del KGB que trabaja como asesino a sueldo con una peculiar e infalible forma de acabar con sus presas; siempre las abate con un arma de oro.


Tiburón: Matón a sueldo de gran corpulencia y cuya característica general es su mandíbula de acero, de ahí su apodo.


Ernst Stavro: Jefe de una importante organización criminal a la que dirige desde la sombra y siempre acompañado de su fiel minino.


PELÍCULAS MÁS RELEVANTES:

Agente 007 contra el Dr. No (1962): Primera entrega de la saga ambientada en la exótica Jamaica En don de Bond se la verá con el maligno Dr. No que pretende dominar el mundo a través del control de misiles, que provocarán la guerra nuclear y el caos mundial. En la película aparece Ursula Andrews, la primera chica Bond y quizá la más famosa con aquella inolvidable escena en la playa.


Desde Rusia con amor (1963): Esta vez Bond deberá deshacerse de una poderosa máquina capaz de descifrar cualquier sistema de comunicación cifrado, por más complejo que sea. Para ello viajará el exótico Estambul.


James Bond contra Goldfinger (1964): Bond deberá impedir que goldfinger siga poniendo en peligro vidas humanas a fin de incrementar de manera ilícita su ya abundante reserva de oro.


007: sólo se vive dos veces (1967): El agente 007 deberá impedir a toda costa una guerra fría entre EEUU y la Unión soviética orquestada magníficamente por el magnate Ernst Stravro


Diamantes para la eternidad (1971): Como bien reza el título Bond deberá hacerse cargo de una serie de diamantes que están misteriosamente desapareciendo de las reservas mundiales.


Octopussy (1983): 009 da su vida por el imperio británico y 007 debe entrar en acción para vengarse y para evitar que un malvado traficante de armas logre el propósito de conseguir llevar a cabo un guerra nuclear a fin de su propio enriquecimiento.


Goldeneye (1995): Esperada entrega en la que Bond ha de evitar que lo soviéticos se hagan con la más eficaz arma diseñada hasta el momento.


Casino royale (2006): Narra la primera aventura de James Bond que ha de desmantelar una red de terroristas a través de una apartida de póquer muy especial.


BANDA SONORA

La banda sonora de la saga siempre ha sido especialmente cuidada, llevando a los más diversos artistas de la época a interpretar la canción principal de cada película como el caso de Tom Jones, Paul McCartney, Tina Turner, Nancy Sinatra, Madonna o Sheryl Crow entre otros, pero desde aquí vamos a depedir el post con la reconocible, se sea o no fan de la saga, canción compuesta ya en la primera entrega por Monty Norman y por la que todos reconocemos al agente más famoso del cine.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Hitchcock: su etapa británica


Tras el pasado repaso a la época muda del cine de Hitchcock, llega la hora de ponernos al día con el resto de su excelente filmografía. Debido a la cantidad y calidad de material rodado a lo largo de su extensa carrera analizaremos por separado su etapa inglesa, con la que alcanza fama mundial, de su etapa norteamericana, en la que rueda sus obras más conocidas.

Para analizar la etapa inglesa partimos de la premisa de que su cine mudo, pese a ser de factoría inglesa también, ya está analizado así que abrimos debate con la primera película hablada de Hitchcock “La muchacha de Londres” (1929), que pese a grabar un versión muda y otra sonora (de la muda a penas se conservan retazos) se convierte oficialmente no solo en la primera película sonora del mago del suspense, sino de toda la historia del cine británico.


Tras la misma, y ya en 1930, Hichcock estrena “Elstree calling”, un “rara avis” dentro de su filmografía. Una especie de colección de sketches de números de music-hall, parodiando el cine policíaco, que pasó con más pena que gloria por las pantallas británicas. Sin llegar a considerarse ni mucho menos una de sus obra mayores, pero sin embargo de con mejor acogida que la anterior fue “Juno y el pavo real”, película que gira en torno a la corrupción del dinero y que es considerada como la segunda película sonora del director británico. Hitchcock cierra el año con cierto éxito, tras volver por sus fueros con “Asesinato”, film en donde el director se regocija con uno de sus temas predilectos: el falso culpable  y que con el paso del tiempo parece ser un precursor de uno de sus grandes éxitos: “Falso culpable” (1956), con Henry Fonda.


1931 le da pie para añadir dos películas más a su filmografía: “Juego sucio” sobre las rencillas entre dos vecinos del rural inglés y sobre todo “Lo mejor es lo malo conocido” de nuevo centrada en el poder de corrupción del dinero, algo que parece constante no solo en sus comienzos, sino también en sus grandes obras (véase Psicosis [1960]).


Las películas son cada vez más elaboradas, lo que hace que el frenético ritmo de rodaje de incluso varios films por año comience a disminuir. En 1932 estrena “El número 17”, sobre una pareja de ladrones acosados por la policía tras cometer un sustancioso robo. En 1934 elabora dos películas “Valses de Viena”, una especie de biografía sobre Johan Strauss y sobre todo su primera gran obra sonora (con permiso de “La muchacha de Londres”) “El hombre que sabía demasiado”, una estupenda historia de espionaje e intriga que sufriría un remake ya en suelo americano protagonizado por James Stewart y que cambia la localización original de Suiza por un Marruecos más caluroso.



En 1935 Hitchcock lanza lo que será su mayor éxito en la etapa británica “39 escalones”, una historia de intriga y acción con un argumento que ya define lo que vendrá a ser la obra del joven cineasta británico, a buen seguro que Selznick tomó buena nota de este film a la hora de tomar la decisión de reclutar a Hitchcock para el cine norteamericano.


Tras el gran éxito de “39 escalones”, el mago del suspense repite receta con una historia de espionaje ambientado en la I guerra mundial. Se trata del “El agente secreto” (1936). Ese mismo año lanza “Sabotaje”, adaptación libre de la novela de Conrad, y que al igual que sucedió con “El hombre que sabía demasiado”, será motivo de un remake en América en 1942.


“Inocencia y juventud” es la apuesta del director para el año 1937, nueva historia de falso culpable que obtiene una buena crítica, de un director ya considerado estrella. Para 1938 Hitchcock guarda otra as en la manga, una adaptación de Patricia Highsmith que se convertiría en una de sus obras predilectas en suelo británico y quizá el espaldarazo definitivo para dar el salto a Hollywood se trata de la genial “Alarma en el expreso”, intrigante película en la que Hitchcock consigue mantener la trama de intriga pese a que acontece única y exclusivamente en un tren.


Ya con los ecos cada vez más cercanos de la II guerra mundial Hitchcock rueda su última película antes de emigrar definitivamente a suelo americano de manos del productor y magnate David O. Selznick. “Posada Jamaica” resulta ser una historia sobre piratería que resulta un pequeño lunar dentro de la excelente filmografía del director. Cuenta como aliciente por ser el debut de una joven y bella Maureen O´Hara, una de las pelirrojas más famosas de la historia del cine.


El interés de Selznick y la proximidad de la guerra hacen que Hitchcock se planteé la posibilidad de emigrar de su Inglaterra natal a al meca del cine. Su primera misión rodar una película basada en un libro de Daphne Du Maurier de nombre “Rebeca”, pero eso ya es harina de otro costal, o más bien de otro post.

Despedimos post, eso si, haciendo antes un gran salto en el tiempo, pues sería justo incluir en este pequeña selección de filmografía a las dos últimas películas de un veterano Hitchcock, ya de vuelta de Hollywood y que rueda en suelo británico antes de dejar al cien huérfano para siempre del mago del suspense. Ambas rodadas en los setenta se trata de “Frenesí” (1972), estupenda historia sobre un asesino en serie que tiene atemorizada a la ciudad londinense igual que en tiempos pretéritos lo hacía Jack “el destripador” y “La trama” (1976), su obra póstuma, rodada cuatro años antes de su fallecimiento y que trata sobre las estafas asociadas al mundo de la videncia. Obra al menos que tiene el privilegio de servir de epílogo de tan excelente filmografía.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

La etapa muda de Hitchcock


Hace unos dias una noticia desataba la curiosidad del mundo del cine, y es que ni más ni menos que 31 años después del fallecimiento del mago del suspense aparecían en Nueva Zelanda 6 rollos descatalogados que resultaron pertenecer a una pelicula muda de Hitchcock. 

Una historia digna de sus películas, y es que pese a conservarse solo muy pocos fragmentos, los avances tecnológicos permiten redescubrir "The white shadow", rodada por el director con solo 24 años y que viene ser su primer film.

Esta noticia nos viene al pelo para repasar quizá la época más deconocida de este genio del suspense. La época muda.

  • En primer lugar y tras este extraño hallazgo colocamos a "The White Shadow" (1923), de la que como ya se dijo apenas se conservan 6 rollos.

      • La que hasta hace poco fue siempre considerada como la primera película de Hitchcock es "El jardín de la alegría" (1925), una historia de amor que gira en torno a una corista.
            • De su siguiente película "El águila de la montaña" (1925) no se conserva ninguna copia. Al parecer Hitchcock la consideraba simplemente un pobre drama y no estaba muy orgulloso de ella.
                  • Con "El enemigo de las rubias" (1927), y su parecido con los crímenes de de Jack el destripador, le llega el espaldarazo definitivo en el Reino Unido y por fin empieza a ser reconocido.
                      • El mismo año rueda "Downhill", en donde ya se aprecia una de las constantes en la carrera del director, la acusación de un falso culpable (en este caso de robo).
                          • Seguimos en 1927 para encontrarnos con "El ring", de temática similar a "El jardín de la alegría", pero esta vez centrada en el mundo del boxeo.
                              • En 1928 (ya tras el estreno en EEUU del primer film sonoro "El cantor de jazz") aparece "Easy virtue", sobre las desventuras de una joven que oculta su oscuro pasado a fin de emparentar con una rica familia.

                                  • De 1928 es también "The Manxman", que narra la historia de un triángulo amoroso rodado en la isla de Mann.
                                      • También en 1928 nos lega "La mujer del granjero", en donde, un granjero viudo decide buscar la candidata perfecta para ocupar el puesto de su nueva esposa, siempre con la ayuda de su fiel ama de llaves.
                                          • Seguimos en 1928 (recordemos que la productividad por aquel entonces en el mundo del cine era muy distinta a la actual, y muchas películas se rodaban incluso en días). Hitchcock cierra el año, y con ello su etapa muda, con "Champagne", que gira en torno al materialismo de la vida.