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jueves, 20 de diciembre de 2012

Ciudades de cine: Londres



Londres pasa por ser una de las mayores urbes del planeta así como una de las más antiguas, datando su aparición de los lejanos tiempos del imperio romano en donde establecieron un campamento denominado Londinium para poder conquistar las lejanas tierras del norte pobladas de belicosos celtas.

Datos a parte Londres es una de las ciudades más turísticas de todo el planeta, la capital del Reino Unido es un gran escaparate para millones de turistas que inundad la ciudad durante cualquier época del año. El cine es sabedor de ello y a lo largo de la historia han sido muchos los directores que se han sentido fascinados por Londres para ambientar sus historias. He aquí un compendio con las más interesantes aportaciones de Londres al séptimo arte.

Hablar de Londres es hablar de personajes como Jack el destripador, el primer gran asesino en serie, que asesinaba prostitutas en las lúgubres y neblinosas calles londinenses allá por finales de siglo XIX. Un enigmático personaje cuya turbulenta y famosa vida fue llevada al cine en varias ocasiones.


Londres también es el escenario de las brillantes deducciones de uno de lo personajes más famosos de la literatura universal. Desde el 21b de Baker Street, Sherlock Holmes combate el crimen gracias s su prodigiosa mente y a la indudable ayuda de su añorado Dr. Watson. Primero desde las novelas de Sir Arthur Conan Doyle y posteriormente desde todo tipo de series, seriales o importantes películas el brillante detective ha ido descifrando los más intrincados casos siempre con Londres como telón de fondo. Hoy en día es una figura de gran actualidad gracias a la serie de películas de Guy Ritchie y a la exitosa serie de la BBC, que están acercando el personajes a nuevas generaciones.


Otro londinense insigne como Alfred Hitchcok también incluyó a su ciudad natal en muchas de sus tramas así podemos ver el music-hall londinense de principio de siglo en “Treinta y nueve escalones” (1935) o historia de suspense que nos recuerdan al mismísimo Jack el destripador como “El enemigo de las rubias” (1927) o la posterior “Frenesí” (1972).


Hay grandes clásicos del cine ambientados en la ciudad británica como el thriller de gran éxito de Antonioni “Blow-up” (1966) o todo un tributo “The who” con “Quadrophenia” (1969), filme callejero con música del mítico grupo británico, la inolvidable "My fair lady" (1964) con un bullicioso Covent garden o incluso rebuscando hasta los más pequeños pueden disfrutar de las vista aéreas que “Mary Poppins” (1964) les ofrece de la ciudad en este clásico infantil imperecedero


Ya mucho más recientemente una nueva generación de directores británicos de éxito han fijado Londres como el escaparate de la mayoría de sus obras, así el ya citado Guy Ritchie comenzó a tener éxito internacional con películas como “Lock & Stock” (1998) o “Snatch, cerdos y diamantes” (2000), ambas retratando los bajos fondos y el crimen organizado de la capital británica o también el aclamado Winterbotton con obras como “Wonderland” (1999) o incluso obras del cine social de Ken Loach como “Riff raff” (1990) suceden en la capital del Reino Unido.



Un importante reciente fenómeno cinematográfico como es la saga de Harry Potter también tiene grandes alusiones a Londres. A parte de que todos sus fans saben que para coger el tren que lleva a Hogwarts hay que ira al misterioso andén de la londinense estación de King´s Cross se ha podido ver al joven mago con sus compañeros de andanzas hechizados por las céntricas calles londinenses.


Grandes películas de éxito, no solo del cine británico, están ambientadas en Londres. El barrio de “Notting Hill” (1999) se hizo mundialmente famoso tras la historia de amor entre Hugh Grant y Julia Roberts. Un Hugh Grant al que también veríamos enamorarse, esta vez de Andy McDowell, en la exitosa “"Cuatro bodas y un funeral” (1994) y cortejar junto a Colin Firth a una “rolliza” y divertida Bridget Jones.


Otros éxitos locales ambientados el Londres son la gran obra de Mike Leigh “Secretos y mentiras” (1996), “Un niño grande” (2002), “Love actually” (2003) toda una comedia romántica convertida ya en un clásico navideño, sin olvidarnos con la experiencia de Woody Allen con la ciudad en la reciente “Match point” (2005)


En un cajón de sastre podríamos incluir obras intimistas como “Closer” de Mike Nichols, grandes best seller como “El codigo da Vinci” (2006) de Dan Brown y llevada al cine por Ron Howard y en donde se visitan lugares tan emblemáticos como al abadía de Wenstmister o incluso una de zombies por los docklands londinenses cono en 28 días después” (2002) de Danny Boyle. Todo un compendio de ejemplo que vienen confirmando a Londres como una de los principales escenarios urbanos del cine a lo largo del planeta. 


jueves, 21 de junio de 2012

Ciudades de cine: París


Para muchos la ciudad de la luz, la ciudad del amor, la ciudad bohemia, la ciudad de los pintores… para nosotros simplemente París es cine, y es que aquí es donde nace el cine hace ya más de cien años de mano de los hermanos Lumière que exhiben su primera película en un pequeño bajo del Boulevard des Capuchines para un pequeño grupo escogido de personas que entrarían en la historia por ser los primeros en ver imágenes en movimiento y maravillarse y a la vez asustarse con la famosa “Llegada del tren a la estación de la ciudad”.

París al igual que las otras grandes capitales mundiales es un gran decorado cinematográfico que diariamente se va retroalimentando con más y más vivencias, así nos muestra orgullosa su torre Eiffel coronando el cielo parisino, su bohemio barrio de Montmartre en donde poder hacer una incursión a finales del XIX y principios del XX, sus largos y rectilíneos campos Elíseos, quizá el museo más famoso del mundo trama de grandes bestsellers, las riveras del Sena, su catedral gótica de Nuestra Señora que nos hace evocar el cien a través de sus gárgolas y la obra de Víctor Hugo, la lujosa Place Vendome y sus boutiques de alta costura y desorbitados precios…y así nos podríamos pasar enumerando hasta la extenuación, puesto que París es cine, y lo bueno del cine es que a parte de enumerar nos deja observar tanta belleza engarzada a inverosímiles historias que continuación pasamos a repasar.

Los grandes autores como Víctor Hugo o Alexandre Dumas dejaron plasmado el París y la sociedad francesa de su época en muchos casos el cine no ha hecho más que recoger esos estupendos “guiones”, reproduciendo el París medieval en “El jorobado de Notre Dame” de Disney (basada en “Nuestra señora de París de Víctor Hugo), el París revolucionario en “La reina Margot” de Alexandre Dumas o el París del siglo XIX a través de la épica y conocida historia de Jean Valjean en “Los miserables”.


Otro Paris perfectamente retratado es el París de los pintores, ese París bohemio que bullía en torno a la basílica del Sacre Coeur en el pintoresco y encantador barrio de Montmartre con sus recoletas plazas, rincones con encanto, pequeños cafés, rebuscadas tiendas y sus famosos clubs de variedades tan bien retratados por John Huston y Baz Luhrmann en sus respectuivas versiones de “Moulin rouge”, el club por excelencia entre los clubs de Montmartre.


En un Montmartre más moderno discurrían las aventuras de una pequeña heroína dedicada a endulzar con pequeñas sorpresas la anodina y descafeinada vida de todo aquel que la rodeaba y que respondía al nombre de “Amelie” y en el que Woody Allen fijaba su particular túnel del tiempo, trasladando a Owen Wilson desde un lúgubre callejón al Paris de los Picasso, Modigliani o Hemingway en "Midnight in Paris".


La famosa y fotogénica riviera del Sena que cruza París, aglutinando alrededor suyo la gran mayoría de monumentos de la ciudad de la luz, también es el objetivo de las cámaras de muchas películas así podemos ver a Audrey Hepburn y a Cary Grant surcando sus aguas en un divertido y romántico bateau mouche em “Charada” o a un sinfín de estrellas del cine norteamericano como Julia Roberts, Natalie Portman, Edward Norton o Drew Barrymore con conflictos amorosos bajo la batuta de Woody Allen y sin apenas despegarse de la famosa riviera en “Todos dicen I love you”.


El Louvre, el que quizá sea el museo más famoso del mundo también cobra relevancia cinematográfica en películas como “El código Da Vinci” en la que quizá sea considerado incluso un personaje más dentro de la intrincada trama basada en el éxito mundial a cargo de Dan Brown e interpretado en el cine por Tom Hanks y Audrey Tatoo o en la curiosa escena de “Banda aparte” en la que los protagonistas parecen intentar batir un record guinness al recorrer la totalidad del conjunto en poco mas de nueve minutos, el qua haya estado por aquellos lares podrá comprobar la dificultad de tan magna proeza.


El cine de animación también utiliza París como recurso a la hora de narrar su historias, a la ya mencionada “El jorobado de Notre Dame” hay que añadir la alegre “Ratatouille”, en donde una pequeña y experta rata se decide a ayudar a pobre cocinero fin de que se convierta en uno de los más afamados chefs culinarios de la ciudad y la más reciente creación de Scorsese, un precioso relato del París de principios de siglo XX relatado a través de la vivencias de un pequeño y curioso huérfano llamado Hugo en la exitosa “La invención de Hugo”


París es ideal para evocar al romanticismo como bien lo saben Julie Delpy y Ethan Hawke, que rememoran viejos amores en “Antes del atardecer”, mientras pasean por la ciudad. Ciudad que también pude ser vista desdes un punto de vista más frenético como en “Ronin”, en donde sus protagonistas llevan a cabo peligrosas y elaboradas persecuciones en coche tanto por pequeñas calles parisinas como por sus grandes avenidas y bulevares.


Hasta los más grandes se pasaron alguna vez por esta mágica ciudad: Marlon Brando provocó al mundo con la polémica “El último tango en París”, Audrey Hepburn repite estadía con “Encuentro en París”, esta vez junto a William Holden, Bertolucci nos enseña a seducir con “Soñadores”, vivencias alocadas de juventud, ambientadas en el París liberal de finales de los sesenta



Podríamos seguir citando y citando películas que en mayor o menor forma retrates una de las ciudades más bellas del planeta pero me parece justo cerrar el post con una película destinada a rendir un completo homenaje a la ciudad, hecha por y para Paris gracias la unión del talento de varios directores y actores famosos que se unen para dar forma al proyecto “Paris je t´aime” y es que todos aquellos que paseamos por París no podemos afirmar otra cosa que: París: te quiero.

sábado, 17 de marzo de 2012

Ciudades de cine: Nueva York


Nueva York no destila el glamour y romanticismo de París, ni la historia que tiene Londres ni siquiera los monumentos de Roma, pero sin embargo con el paso del tiempo ha conseguido posicionarse como la ciudad predilecta de muchos cineastas a la hora de filmar sus películas, convirtiéndose con ello en una especie de decorado gigante que se mimetiza en el día a día de millones de neoyorkinos, que ven como un día si y otro también cualquier rincón de la ciudad se convierte en parte de la trama de un sinfín de películas.

Desde le nacimiento del cine han sido muchos los directores que han tenido debilidad por esta ciudad a la hora de ambientar sus películas. De Nueva York se han mostrado sus comienzos y desarrollo, la época de la ley seca y del crack bursátil, sus bajos fondos, sus barrios más exclusivos, incluso se han aventurado a someterla a diferentes catástrofes o a imaginar su aspecto en tiempos futuros. Si duda Nueva York es la ciudad por excelencia dentro del cine.

Hablar de Nueva York es hablar de grandes directores que la mostraron y publicitaron al mundo, engrandeciendo aun más sus esencia con bellas películas que retrataban a la perfección el estilo de vida de los neoyorkinos. Directores como Coppola, Scorsese o Woody Allen (los dos últimos nacidos en Nueva York) que a lo largo de sus filmografías muestran distintos puntos de vista de una ciudad que les ha servido de inspiración en muchas películas; muchas de ellas grandes éxitos, no solo en sus respectivas filmografías sino del la historia del cine en general. Curiosamente en los ochenta los tres directores se unen en un curioso proyecto homenaje a la ciudad con “Historias de Nueva York” (1989), un compendio de tres historias acontecidas en la ciudad que reflejan a la perfección la visión de cada uno de ellos de esa ciudad que tanto les ha dado.


Scorsese nos ha ido relatando a lo largo de su excelente carrera la evolución de Nueva York. Resulta imprescindible resaltar el dueto formado por “La edad de la inocencia” (1993) y “Gangs of New York” (2002), que describen los albores de la gran ciudad que hoy en día contemplamos. La primera de ellas ambienta en las grandes familias de clase alta acomodadas a lo largo de las grandes avenidas de Manhattan y la segunda centrada en los bajos fondos y en la guerrilla entre bandas en un época en donde sobrevivir en zonas como Five points se antojaba cuanto menos difícil.


Scorsese también salto a la fama por sus películas urbanas ambientadas en los bajos fondos de Nueva York. Una Nueva York nocturna en donde se reúne gente de todo tipo y condición como bien puedo comprobar De Niro en una especie de trilogía dentro de las muchas colaboraciones con Scorsese. Quizá la más conocida aparición fue como Travis Bikle, el atormentado taxista de “Taxi driver” (1976), que ahogaba su angustia circulando por los bajos fondos neoyorkinos. Bajos fondos también muy bien representados en un de los primeros éxitos del director y del actor “Malas calles” (1973) o ya dentro de un ambiente musical en “New York, New York” (1977).



El otro director claramente influido por la ciudad de cristal es Woody Allen, de hecho hasta hace poco que empezó rodar en Europa, ensalzando ciudades como Londres, París, Roma o Barcelona (en agradecimiento a la buen acogida que siempre le deparó el público europeo) su gran campo de rodaje fue Nueva York. “Misterioso asesinato en Manhattan” (1993), “Hannah y sus hermanas” (1986), “Annie Hall” (1977), “Poderosa afrodita (1995), “Balas sobre Broadway” (1994)…y así podríamos seguir hasta casi completar su filmografía, pero si hemos de destacar una sobre el resto esa ha de ser “Manhattan” (1979), ese perfecto retrato en blanco y negro de una ciudad que por arte de magia (o de Woody Allen) pasa a ser más un personaje que un simple decorado en esta ya mítica película.



El tercero en discordia es Coppola con un perfecto retrato de la ciudad en los años veinte con películas como “Cotton Club” (1984), ambientada en el legendario club de Harlem y sobre todo con “El padrino II”(1974), una meticulosa ambientación de Little Italy y de la inmigración en una de sus épocas de auge.


Siguiendo la estela de los grandes directores nos damos cuenta que muchos de ellos firman grandes obras ambientadas en esta ciudad así uno de los más grandes como Kubrick, se despide del mundo del cine con “Eyes Wide shut” (1999), un thriller, que logias a parte nos muestra un Nueva York nocturno y solitario o Sergio Leone, también a modo de despedida lejos de sus reconocidos spaghetti western, rueda en los ochenta “Érase un vez en América”(1984), en donde al igual que Scorsese o Coppola, nos muestra la evolución de esta gran ciudad. Una película callejera que sigue la evolución  de los pandilleros hijos de emigrantes recién llegados a Manhattan, personajes que con el tiempo se convertirían en piezas clave de los bajos fondos durante la famosa ley seca.


 Sin embargo Nueva York trasciende mucho más allá del buen hacer de un puñado de directores, que bien por comodidad o bien por embelesamiento recurren a ella a la hora de sacar a delante sus películas. Nueva York es la ciudad en la que Spiderman surca su famoso skyline, es la ciudad en donde un inmenso simio llamado “King Kong” (1933) decide convertir a un edificio como el Empire State building en un icono por un simple acto de amor o en donde Marilyn Monroe echa a volar su blanco vestido con la corriente del metro en una de sus escenas más recordadas e imitadas en “La tentación vive arriba” (1955) de Wilder.


Nueva York es una ciudad romántica quien no recuerda a una resacosa Audrey Hepburn desayunando un cruasán delante de la famosa Tiffany´s, mientras Manhattan amanecía, a unos jóvenes Robert Redford y Jane Fonda paseando su amor por Nueva York en “Descalzos por el parque” (1967) de Gene Saks o a Cary Grant y Deborah Kerr quedando para la posteridad en la azotea de Empire State building en una de las citas más recordadas y lloradas por muchos de los cinéfilos en “Tu y yo” (1957) de Leo McCarey.


 

La gran manzana es sinónimo de éxito, nos preguntamos que sería del cine de Spike Lee sin el barrio de Brooklyn, tantas veces retratado en sus películas, como le iría la carrera Dustin Hoffman si no llega a aceptar el papel de Rizzo en “Cowboy de medianoche” (1967) o si “West side story”(1961) lograría ese incontestable éxito (con diez Oscars) con esa adaptación de “Romeo y Julieta” a la Nueva Jersey de los años cincuenta.


De Nueva York se han mostrado hasta sus museos. “Noche en el museo” (2006) en el Museo de historia natural o las famosas persecuciones en las famosas escaleras helicoidales de Frank Lloyd Wright del Museo Guggenheim de nueva York de un sinfín de películas como por ejemplo “The internacional”(2009) de Tom Tykwer.


De todos modos no todos los directores parecen adorar tanto la gran ciudad. Han sido muchos de ellos lo que la han sometido distintas catástrofes desde invasiones de monstruos mutantes como en “Godzilla” (1998) de Roland Emmerich a cambios climáticos como “El día de mañana” (2004) o futuros apocalípticos como la famosísima escena, estatua de libertad por medio, de “El planeta de los simios” (1968) de Franklin J. Schaffner.



Lo que está claro es que la ciudad se ha convertido en todo un referente cinematográfico, que ha conseguido impulsar el turismo de la ciudad hasta cotas insospechadas, siendo uno de los destino preferidos a la hora de viajar en todo el mundo. Que mejor manera de despedir el post que con este cinematográfico homenaje que circula por la red.