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martes, 25 de septiembre de 2012

Indiana Jones



Volviendo con la trilogías repasamos una de las más exitosas de todos los tiempos que allá por los ochenta tuvo buena parte de culpa de la gran fama de Spielberg y Lucas y que ellos mismo recientemente se han dedicado a transformarla en saga con escasa fortuna a fin de poder sacar más rentabilidad a uno de los personajes más famosos de la gran pantalla.

A buen seguro a que a muchos de nosotros nos cambió el concepto de profesor de arqueología al conocer a Indiana Jones. Ese desgarbado aventurero con barba de dos días y ataviado siempre con sus inseparables sombrero y látigo como complemento a su díscola personalidad. Y es que se Indiana Jones no es fácil, vivir de una pasión desmedida por la arqueología que lo lleva a recorrer el mundo a través de una serie de entretenidas aventuras y con un sinfín de peligros que más de una vez le hicieron temer por su integridad.

La trilogía de los ochenta resulta impecable y a muchos cinéfilo aun hoy en día es considerada de culto no ocurre lo mismo con series derivadas de la misma o con la reciente cuarta entrega (y quinta pendiente de estreno en 2015) que bajaron considerablemente el alto nivel de aquellas tres primeras y míticas entregas.

LAS PELÍCULAS

Indiana Jones: En busca del arca perdida (1981) – Presentación oficial del arqueólogo en una escena recordada no solo por los fans de la saga sino por cualquier cinéfilo en general. Y es que conocemos a Indi escapando pos los pelos de una gran roca esférica que lo perseguía frenéticamente en una de sus aventuras en uno de los templos perdidos de Sudamérica. La trama se centra en la búsqueda de la mítica arca de la alianza, cuyo paradero es un verdadero enigma, en un carrera con el ejercito nazi puesto que se supone que las tablas y secretos tesoros que esconde el arca poseen extraños poderes.


Indiana Jones y el templo maldito (1984) – Esta vez Indi se va a la India y muy bien acompañado por una rubia cantante de cabaret que lo acompañará en su periplo entre misteriosas tribus y enigmáticos raptos que a lo largo de la películas van cobrando sentido a la vez que la trama va desenmascarando todo el misterio.


Indiana Jones y la última cruzada (1989) – Otro de los grandes misterios de la arqueología es el santo grial, el cáliz del que bebió Jesucristo en la última cena, y sus conexiones con los cruzados y el mítico rey Arturo y sus caballeros. Una supuesta fuente de vida eterna qu de nuevo lo enfrenta al ejercito nazi, pero esta vez con la inestimable ayuda de su padre, el también arqueólogo, Henry Jones.


Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) – Muchos años después de su última aparición un ya maduro Indiana Jones se enfrenta esta vez al ejercito ruso por hacerse con el poder de una misteriosa calavera con poderes sobrenaturales ayudado por n joven que finalmente resulta ser su hijo y quien sabe si quizá su sucesor en la saga más aventurera de arqueólogos que hasta hoy se conoce.


Indiana Jones 5 (pendiente de título) (2015) – Poco se sabe a día de este post de la historia salvo que se rodará en 2013 y tendrá su estreno pendiente para 2015, manteniendo a los protagonistas de la anterior entrega, ya que continuará su argumento a raíz de los hechos de la calavera de cristal.

Las aventuras del joven Indiana Jones (1992) – No es una película en si, sino una serie, creada también por George Lucas y que indaga en el pasado del célebre arqueólogo y la que no tuvo muy buena acogida.


PERSONAJES

Indiana Jones (Henry Walton Jones Jr) Es el autentico e indiscutible protagonista de la saga, interpretado por Harrison Ford, es un personaje creado por George Lucas basándose en seriales de los años treinta. Un temerario aventurero que no duda de someterse a cualquier tipo de peligro que se interponga a la hora de alcanzar su meta final


Henry Jones – Padre de Indiana y arqueólogo también de profesión. Mucho menos temerario que su hijo aunque no dudará un instante a la hora de ayudar a su hijo a hacerse con el santo grial. Interpretado por Sean Connery


Mutt Williams (Henry Walton Jones III) – Joven moetero que acompañará a Indy en la búsqueda de la calavera de cristal y que finalmente resultará ser hijo suyo y de Marion Ravenwood, su novia de la juventud.


Marion Ravenwood – Hija de un rico magnate acompañará y se enamorará de Indiana Jones mientras buscan el arca d ela alianza. Años después volverá a aparecer en la calavera de cristal para cerrar una especia de círculo “presentándole” el hasta entonces desconocido hijo de ambos.


Wilhelmina “Willie” Scott – Cantante de cabaret que será la encargada de acompañar y poner el punto femenino en la intrincada búsqueda por la selvas de India del templo maldito


Tapón – Pequeño oriundo de la India que ayudará como guía local a que Indy no desaparezca para siempre en las frondosas selvas de su país miemtars resuelve el misterio del templo maldito.


ENEMIGOS

Herman Dietrich – Despiadado general  nazi que se convirtió en el verdadero obstáculo de Indiana Jones a la hora de intentar hacerse con el arca de la alianza. Su codicia tuvo un cruel destino para el.


Lao Che – Dueño de los bajos fondos orientales que cruza sus intereses con los de Indiana durante la búsqueda del templo maldito.


Coronel Vogel – De nuevo el ejercito nazi, con un general al frente, se topan con Indina Jones, esta vez el codiciado premio era el santo grial ni más ni menos.


Irina Spalko – Agente rusa que hará todo lo posible por adelantarse a Indy a la hora de hacerse con el poder conferido por la calavera de cristal. 


BSO

La conocidísima banda sonora que lleva acompañando al personaje a lo largo de estos más de treinta años corre a cargo de John Williams, el compositor predilecto de Spielberg


jueves, 3 de mayo de 2012

Cine de piratas


Meses atrás repasábamos uno de los géneros por excelencia del cine familiar; el cine de capa y espada, un cine de aventuras, de eterna lucha entre el bien y el mal y de ensalzamiento de importantes valores como la amistad, la nobleza o el honor entre otros, si bien es cierto que por no complicar demasiado el post lo dejábamos algo huérfano entablando una segunda parte para más adelante centrada en subgénero tan rico en películas como interesante dentro del cine de capa y espada como es el cine de piratas y corsarios. Pues he aquí el momento de centrarnos en batallas marinas, abordajes a fuerza de cañonazos y mucho empeño, patas de palo y parches en el ojo y especial predilección por el ron y las canciones marineras. Desde aquí un pequeño homenaje a los piratas que tantas buenas tardes de cine nos han hecho pasar.

El cine de piratas ya se viene abordando desde la época muda así nos es raro a ver grandes estrellas de estos tiempos en la piel de malvados, bravucones o incluso simpáticos piratas como el caso de Harold Lloyd, Wallace Beery o el héroe de acción por antonomasia del cine de acción de la época como Douglas Fairbanks en una película que viene a sentar las bases y estereotipos del cine de piratas como es una de las primeras versiones de “El pirata negro” (1926) de Albert Parker


Con la llegada del sonoro hablar de piratas, así como de cualquier otro héroe de acción, es hablar de Errol Flynn. Su buen hacer en la exitosa “El capitán Blood” (1935), “El halcón del mar” (1940) ambas de Michael Curtiz o “La isla de los corsarios” (1952) de George Sherman, aquí ya más veterano y con un vida desenfrenos detrás de el, así lo constatan.



Otros dos actores que sin incurrir mucho en este género, tienen mucho que agradecer al cine de piertas. Burt Lancaster, quien con “El temible burlón” (1952) obtiene uno de sus primeros grandes éxitos y Tyrone Power que siempre será recordado por su impecable papel en “El cisne negro” (1942) de Henry King.


Como curiosidades también nos vale que hasta el mismísimo rey de las praderas del oeste se atreve a hacer una incursión como corsario, de la que por otra parte sale airoso, y es que “Piratas del mar del caribe” (1942) de Cecille B. DeMille resulta, sin ser de sus título más destacados ni mucho menos, una película interesante dentro del largo recorrido de John Wayne por el mundo del cine. Y si curioso es el caso de Wayne, digno de mención es también el Jean Peters, puesto que salta a la fama como la primera mujer pirata digna de mención del cine con la exitosa cinta de Tourneur “La mujer pirata” (1951) .


Dentro del cine clásico aun podemos seguir encontrando alguna cinta más digna de mención como la famosa “El capitan Kidd” (1945) con un excelente Charles Laughton, “El pirata barbanegra” (1952) de Raoul Walsh o a otro galán que se desenvolvía la perfección espada en mano como Stewart Granger en “Los contrabandistas de Moonfleet” (1955) de Fritz Lang.


Cita a parte merecen grandes clásicos como “Peter pan” que toca bastante de lleno el mundo de los piratas y que su versión más conocida pasa por ser la de Disney o un clásico de la literatura universal como “La isla del tesoro” de Robert L. Stevenson con sus múltiples versiones cinematográficas siendo una de las más destacadas precisamente una de sus primeras adaptaciones como la que en 1934 corría cargo de Victor Fleming con Jackie Cooper y Wallace Beery (como el archifamoso “Long” John Silver) como cabeza de reparto.


El cine contemporáneo también nos ha dado ciertas películas de renombra a fin de incluir en el post como en el caso de la exitosa en su día “Piratas” (1986) de Polanski, pero sobre todo por el reciente fenómeno masas Piratas del caribe”, serie de películas (que ya espera su quinto estreno) en las que Johnny Deep (o lo que es lo mismo su alter ego en la pantalla Jack Sparrow) hace las delicias tanto de niños como de adultos.


Saliéndonos un poco del contexto de la pantalla grande. Su hermana pequeña también ha ido creando a lo largo de los años series relacionadas con el tema corsario de diversa índole y con distinta suerte. Es el caso de la estupenda adaptación animada del clásico de Salgari Sandokan”,  el fenómeno derivado del anime “One piece” y en el otro extremo el reciente y calamitoso intento por parte de Telecinco en España por aprovechar el tirón de “Piratas del Caribe” con una serie que pretendía seguir su esencia, pero que a parte de convertirse en un fracaso televisivo muy alejado de las altas cotas de espectadores esperados, resulta casi un insulto a los valores llevados a cabo a lo largo de tantos años y aventuras dentro de este género tan exitoso.


A disfrutar en familia y.... !!!!!Al abordaje piratas¡¡¡¡¡


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ray Harryhausen


En una época cada vez más informatizada y en que los efectos especiales en el cine son cada vez más y más avanzados, desde escenarios completamente creados por ordenador a películas rodadas íntegramente con stop-motion, pasando por el tan manido y en boga en los últimos tiempos “efecto 3D”. Uno no puede evitar echar la vista atrás y rememorar el inicio de estas perfeccionadas técnicas. Pioneros que  sustituían la falta de tecnología y sobre todo de dinero con una imaginación desbordante. Tal es el caso del ya citado Méliès en los albores del cine o del protagonista que nos acompaña en esto post. El genio del stop-motion Ray Harryhausen.

El papel que Harryhausen desempeñaría en la historia del cine ya se empezó a gestar bien pronto, pues ya de pequeño era conocida su gran afición por las maquetas y los seres fantásticos. Esos seres que tan magníficamente supo insuflar de vida en los cientos de películas en la que le tocó recrear, seres mitológicos, hordas de guerreros muertos, extintos dinosaurios o monstruos abisales para deleite de todos los espectadores y desgracia de los comprometidos héroes de sus películas mitológicas.

Harryhausen comienza sus andanzas en Hollywood a finales de los cuarenta. Su estreno oficial en “El gran gorila” (1949). Sus avances en el apartado técnico y sus experiencia con los cortos y la animación le da la oportunidad a Ray de patentar incluso una técnica, utilizada en muchas de sus películas al margen del stop-motion (moviendo fotograma a fotograma sus maquetas de monstruos): la “dynamation”, proyectando animales en una pantalla, delante de la cual actuaban los actores´.


Su época dorada resultan ser los cincuenta y los sesenta; veinte años a lo largo de los cuales el cine de aventuras crece de la mano de sus técnicas. Ya en los cincuenta aparecen las grande películas del género: “El monstruo de tiempos remotos" (1953), "20 millions miles to earth" (1957) o "Simbad y la princesa" (1958) (su primera película en color)







Los sesenta son testigos de su genilidad y firma sus obras maestras: “Los viajes de Gulliver” (1960), “Jasón y los Argonautas (1963), (quizá su obra más reconocida), o las prehistóricas “Hace un millón de años" (1966) (para mayor gloria de Raquel Welch) o “El valle Gwangi” (1969).





Tras eses años de apogeo Ray Harryhausen se desvincula del cine, y pese a esporádicas aportaciones en los años venideros, sus apariciones no dejan de ser anecdóticas. Eso no exime de desde aquí le concedamos la importancia que se merece. Seguramente grandes hitos del cine moderno, como el espectacular “Parque jurásico” (1994) de Spielberg o la innovadora “Avatar” (2009) de Cameron no habrían existido de no ser por el buen hacer de este creador de esos monstruos y seres fantásticos que a muchos nos fascinaron de pequeños, cuando los ordenadores y la infografía eran también de ciencia-ficción.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cine de capa y espada


Pese a no ser un género propiamente dicho, quedándose a medio camino entre el cine épico y el de aventuras, El cine de capa y espada (o espadachines) ha sido uno de los que más ha conseguido entretener a lo largo de los años. Recordadas son las sesiones dobles en donde grandes héroes como Errol Flynn, Douglas Fairbanks o Stewart Granger, se granjeaban el amor de lindas damiselas mientras se libraban de los villanos a base de estocadas.

El cine de capa y espada es un cine de camaradería, familiar, de domingo a la tarde… que se ha ido estancando hasta casi desaparecer, salvo escasas aportaciones o remakes mucho más cercanos al cine de acción que otra cosa. Una pena por lo tanto que se convierte en reivindicación. Muchos somos los que vemos una gran carencia de ideas en el cine actual, y pese a saber que la mayoría de las veces que los grandes estudios echan la “vista atrás” es un síntoma inequívoco de fracaso, nos puede esa vena romántica de poder volver a ver ese cine de aventuras y valores con esos héroes tan en las antípodas de los actuales, que hormonados hasta las cejas, se pasan la mayor parte del metraje o bien por los aires o bien destrozando la mayor parte del decorado para mayor enjundia de los amantes de este cine de adrenalina.

Volviendo de los cerros de Úbeda centrémonos en la parte que nos toca que no es otra que nuestros espadachines. Una lista que gustará más o menos y en donde no se incluyen piratas, corsarios ni demás “fauna” marina, pues bien merece un post aparte.

El zorro

A la mayoría de nosotros se nos viene a la cabeza el misterioso Antonio Banderas en las dos películas de cuestionable calidad de Martin Campbell (1998 y 2005), sin embargo el gran zorro cinematrográfico fue también el primero de ellos: el gran Douglas Fairbanks que se ponía por primera vez el negro antifaz de este solitario héroe en 1920 a las ordenes de Fred Niblo en “La marca del zorro”, éxito que repetiría con “El hijo del Zorro” (1925).

El otro enmascarado famoso fue Tyrone Power que se puso en la piel del Zorro en los 40 con la exitosa “El signo del Zorro”. Series, sseries animadas, comics, seriales, películas de serie B, múltiples versiones de todas las nacionalidades imaginables hasta curiosidades como “Las eróticas aventuras del Zorro” (1972), incontables aportaciones basadas en este héroe de negro que combatía por la árida California del siglo XIX.


Robin Hood

Figura universal donde las haya. Quizá el ladrón más famoso de todos los tiempos. ¿Leyenda o realidad?. Solo si los frondosos bosques de Sherwood hablasen nos podrían relatar fidedignamente la mítica historia del utópico ladrón de los ricos y benefactor de los pobres en la Inglaterra de Ricardo “Corazón de León”.

Muchos actores encarnaron a este justiciero desde su primera aparición en 1909, pero quizá en más reconocido sea Errol Flynn que lo encarnó en 1938 en “Robín de los bosques” de Michael Curtiz. Anteriormente también Douglas Fairbanks lo había interpretado con acierto en la época muda a las órdenes de Allan Dwan en “Robin de los bosques” (1920). Imperdible es la historia de “Robin y Marian” (1976) de Richard Lester en donde un Robin Hood (Sean Connery) ya de vuelta de las cruzadas, veinte años después de sus aventuras vuelve a refugiarse de los brazos de su Lady Marian (Audrey Hepburn).

El último en empuñar arco y espada ha sido el australiano Russell Crowe en “Robin Hood” de Ridley Scott (2010). En el camino quedan reconocidas películas como la interpretada por Kevin Costner en el 91 (“Robin Hood, el príncipe de los ladrones”), incursiones animadas en la Disney (“Robin Hood” 1971) o distintas series y seriales.

  
D´Artagnan (y los tres mosqueteros)

La pluma de Dumas (basándose en las desconocidas, hasta entonces, “Memorias de M. D´Artagnan”) nos lega una de las figuras más universales del toda la literatura, hecho que no pasa desapercibido para el cine puesto que ya se encuentra su primera de las muchas adaptaciones de este clásico allá por 1912. El primer D´Artagnan de renombre para no perder la costumbre fue Douglas Fairbanks en “Los tres mosqueteros” (1923) y “La máscara de hierro” (1929). Ya con el sonoro lo identificamos con Don Ameche (“Los tres mosqueteros” [1939]), Cornel Wilde (que le dio vida en 1952 y 1979) o Gabriel Byrne (quizá en su versión más conocida “El hombre de la máscara de hierro” de Randall Wallace [1998]). Otros muchos han sido los que han pasado por la piel de este francés universal: bailarines como Gene Kelly (“Los tres mosqueteros de George Sidney [1948]), graciosos como Mario MorenoCantinflas” (“Los tres mosqueteros” Miguel Delgado [1942]), animados (como la inolvidable serie de los 80 “Dartacán y los tres mosqueperros”), interpretado por el mismísimo Sherlock Holmes ( Jeremy Brett el Holmes más famoso, con permiso de Basil Rathbone, también le dio vida en los 60 para una serie británica) hasta llegar al jovencísimo Logan Lerman (en la reciente “Los tres mosqueteros” de Paul W.S.Anderson revisionada en 2011 en 3D).


Cyrano de Bergerac

La obra de teatro basada en la vida del poeta francés Cyrano de Bergerac también conlleva conocidas adaptaciones al mundo del cine de capa y espada. La primera ya en 1900. Aunque los dos Cyranos más conocidos son José Ferrer interpretación por la que obtuvo el Oscar a mejor actor en los cincuenta y sobre todo (por más conocido para el gran público) Gerard Depardieu en los 90 con las películas “Cyrano de Bergerac” de Michael Gordon (1950) y “Cyrano de Bergerac” de Jean-Paul Rapennau (1990)
respectivamente.

  
Otros

La lista se nos antojaría interminable, pero abreviando encontramos más figuras dentro del cine de capa y espada de gran calibre litarario como:

Scaramouche de Rafael Sabatini, que cuenta entre sus mejores versiones cinematográficas con “Scaramouche” de Rex Ingram (1923)  y “Scaramouche” de George Sydney (1952) con Stewart Granger.

El príncipe y el mendigo la famosa novela de Mark Twain cuenta con dos versiones salientables: la de 1937 dirigida por William Keighley e interpretada por Errol Flynn y la de 1977 de Richard Fleischer.

El prisionero de Zenda (novela de Anthony Hope) cuenta con numerosas películas y series en torno al personaje, destacando la versión de 1937 de John Cromwell y la de 1952 de Richard Thorpe, con Stewart Granger. Basada en el personaje también tenemos la alocada “El estrafalario prisionero de Zenda” de Richard Quine (1979) interpretada por el histriónico Peter Sellers.

Pimpinela escarlata: Esta serie de novelas de la baronesa Orczy también tuvieron muy buena acogida en el cine resultando su primera versión sonora (Harold Young 1935) la de más renombre.

                    E.Flynn ("El Principe y el mendigo")                Stewart Granger como Scaramouche

Héroes patrios

Si a alguien le tenemos que agradecer este apartado es Arturo Pérez Reverte y es que sus novelas como “El maestro de esgrima” o la serie de “Alatriste” (que estos días estrena séptima entrega) han sido el caldo de cultivo para nuestras propias versiones cinematográficas de capa y espada. Bien que son muchos más recientes que el resto de ellas, pero su temática y hechura nada tiene que envidiar al resto de predecesoras. 

La primera versión la hizo Pedro Olea al comienzo de los 90 con “El maestro de esgrima” y seguro que todos recordamos a Viggo Mortensen (recién salido de la trilogía del señor de los anillos que tanta fama le dio) interpretando sobriamente y al aldo de un gran reparto a “Alatriste” de Agustín Díaz Yanes que no escatimó en gastos ni medios allá por el 2006 para adaptar las cinco primeras historias de tan magno capitán.

Cabe mención también el reciente fenómeno televisivo “Águila roja” de una calidad inferior, pero intratable ante los datos de audiencia que tanto mandan hoy en día y que recientemente, debido a ese rotundo éxito, llegó también a las pantallas de cine de las manos de José Ramón Ayerra