De todos es conocido el afán de crítica y prensa especializada en hacer todo tipo de listas y ranking sobre el mundo del cine y la televisión. Una de las últimas en llegar a mis manos es la de series y miniseries con mejor guión, todo ello a tenor de las dilucidaciones del gremio de guionistas americanos (WGA), quienes a través de su página web nos elaboran este especial ranking que repasa la historia de la series de TV a través de sus guiones, como toda lista de este tipo podrá gustar más o menos, pero esta es la que hay:
Llegan de nuevo lasnavidades y con ello los más pequeños
viven desde sus casas la ilusión de estas fiestas, las familias se reúnen y en
definitiva todo el mundo intenta disfrutar a su manera de unos días distintos.
Desde aquí a parte de felicitaros las fiestas se pretende de nuevo,
cinematográficamente hablando, aportar un granito de arena para que estas
fiestas sean lo más navideñas posibles y para ello otro zapping navideño.
De ilusión también se vive (1947) – Todo un clásico navideño
en donde un anciano que encarna a Santa Claus para unos grandes almacenes
desconcierta a todo el mundo al afirmar vehementemente que es el propio Papa
Noel.
Los fantasmas atacan al jefe (1988) – Adaptación a la época
del famoso cuento de navidad de Dickens. Esta vez ambientado en unos grandes
almacenes regentados por un déspota y tacaño presidente al que unos fantasmas
le harán ver el verdadero significado de la navidad.
Solo en casa (1990) – Conocidísima historia que inició la
precoz y efímera fama de Macauly Culkin. Un decidido y travieso niño que por un
despiste se queda solo por navidades. Situación que decidirán aprovechar un par
de torpes ladrones para hacer su propia navidad, pero poco desconfiarían que lo
que parecía un indefenso niño y una víctima fácil para sus atropellos los
pondrá en un serie de apuros insospechados.
Un padre en apuros (1996) – Todo un icono del cine de acción
como Arnold Schwarzenegger, se ve atrapado en un frenética carrera por todas la
tiendas de Nueva York a fin de encontrar el juguete de moda para su hijo. El
problema es que ese juguete es el anhelo de prácticamente todos los padres y
madres de la ciudad, que harán lo imposible por hacerse con las últimas
unidades.
Jack Frost (1998) – Curiosa historia de redención navideña y
es que un padre completamente volcado en su trabajo pierde prácticamente la
relación con su hijo hasta que un fatal accidente los acerca de nuevo, aunque
de la manera más insospechada: reencarnado en un muñeco de nieve.
Family man (2000) – Un frío hombre de negocios se levantará unas
navidades llevando una vida totalmente distinta a la que estaba acostumbrado.
Como por arte de magia vive ahogado con un mísero trabajo, pero lo que en un
principio parecía una pesadilla le va haciendo tomar conciencia de las cosas
que verdaderamente importan en la vida y que ya parecía tener olvidadas.
Love actually (2003) – Londres se engalana en navidad para
dar cabida a esta serie de historias cruzadas que pretenden ensalzar un
sentimiento tan universal como el amor.
Una navidad de locos (2004) – Tras haber quedado “liberados”
por primera vez de su hija adolescente un matrimonio decide saltarse la rutina,
paralizar las navidades e irse de vacaciones. La repentina vuelta de la joven
dará al traste con sus planes y les hará programar un frenética vuelta a los
hábitos navideños.
Un vecino con pocas luces (2006) – Una hilarante guerra
entre vecinos entre un empalagoso amante de la navidad y un hastiado vendedor
que se las verán por convivir estas fiestas cada uno a su manera.
Como en casa en ningún sitio (2008) – Comedia romántica
sobre el tema navideño y es que lejos de huir de la navidad como pretendían un
joven pareja se ven abocados a todo un maratón de reuniones familiares, que
incluso ponen en peligro la hasta entonces sólida relación de pareja.
Sin ganas de alargarme más felices fiestas a todo el que se acerque por aquí en
estas fechas.
A la vista del título poco más se puede aportar como
contenido del mismo. Esta es una de tantas litas que circulan por la red a fin
de hacer rememorar buenos momentos a los cinéfilos más románticos. Ya se qua
muchos os puede parecer corta o que falta algún beso “imperdonable”, pero como
lista que es está sujeta a subjetividad, en este caso la mía obviamente, como
se suele decir son todas las que están, pero no están todas las que son. Os
dejo con este particular top ten ordenado por fecha de estreno.
“Blancanieves y los siete enanitos” (1937) – Besos animados
de un príncipe azul para deshacer un encantamiento y poner el tan famoso y recurrido
final de ..y fueron felices y comieron perdices.
“Lo que el viento se llevó” (1939) – Red Buttler y Scarlett O´Hara, ni contigo ni sin ti. Una de las
parejas más recordadas de la historia del cine para un historia épica que aun
figura entre las más galardonadas de todo la historia
“Casablanca” (1942) – Un beso a mudo de despedida de uno de
los perdedores más carismáticos de la historia del cine. Al menos le queda el
consuelo de saber que siempre le quedará París…
“Encadenados” (1946) – Catalogado como el bso más largo de
la historia del cine. Una larga secuencia con diálogos e incluso una conversación
telefónica por medio. Sin duda un beso para ser recordado.
“De aquí a la eternidad” (1953) – Todo un icono retratado
hasta la saciedad. Símbolo de una libertad que por momentos para toda una
generación parecía perdida.
“La dama y el vagabundo” (1955) – Vuelta a cine animado, en
una de las escenas más tiernas y más veces retratadas y parodiadas de la
historia del cine.
“Mi chica” (1991) – Símbolo de la perdida de la inocencia e
inicio de una nueva etapa quizá no tan pura y feliz pero bonita a su manera.
"Titanic” (1997) – Otro de los besos más famosos y
reconocidos de la gran pantalla de una película que rompió moldes tanto de taquilla
como de premios y que convirtió a su pareja protagonista en grandes estrellas
reconocidas en el mundo entero.
Allá por octubre del 2011 cuando este blog cobró forma a fin de poder expresar mi aprecio al cine degustado a lo largo de estos últimos años no me imaginaba estar escribiendo este post y es que poco a poco entre actores, directores y distintos géneros hemos llegado a publicar el post número cien. Número redondo y al que sinceramente no esperaba llegar (y menos tan pronto), pero es que hablaando y desgranando mi punto de vista sobre el séptimo arte me ha hecho sentir muy cómodo y los post seguían sucediéndose a un ritmo vertiginoso. Espero haberos entretenido de la misma forma que espero seguir haciéndolo por muchos post más. Y antes de ponerme en materia quero dejar de nuevo patente mi agradecimiento a todo aquel que se pasqa por aquñi a leer mis opiniones, que serán más o menos válidas, pero intentan expresar de una manera lo que el séptimo arte me lleva transmitiéndo estos años.
Aprovechando este número tan redondo quiero dejaros la lista de las 100 mejores películas del cine. Eterno cometido de críticos, especialistas o simples amantes. Listas tantas veces vistas, hechas y rehechas. Para ser lo más justo posible he elegido la lista publicada por el American Film Institute allá en 1998 como conmemoración al centenario del séptimo arte.
Como Road movies (traducido como películas de carretera) se
conocen aquellas películas que suceden a lo largo de un viaje, una especie de
cambio iniciático en búsqueda de una libertad que ayude al protagonista a
madurar y encontrarse consigo mismo.
Es un subgénero muy popular a raíz de grandes éxitos de los
años sesenta y gracias entre otros al escritor estadounidense Jack Kerouac, un
auténtico gurú del género y que parece alcanzar su gran apogeo en los años
ochenta y noventa con títulos clave que sin más dilación pasaremos a repasar a
continuación.
Salvaje (1953) – Primera gran referencia del cine asociado a
la carretera. Un film que forjó la imagen de un mito como Brando como respuesta
a una sociedad que estaba evolucionando a pasos agigantados y que se sentía
huérfana de héroes que supiesen representar esas nuevas ideas.
Dos en la carretera (1967) – Contada en flashback a lo largo
de un viaje, retoma la vida de una desavenida pareja, relatando el cambio desde
lo idílico de su encuentro hasta la incomoda situación actual
Easy rider (1969) – Título mítico del género, para muchos el
iniciador del mismo y una auténtico obra de culto que marcó a toda una
generación deseosa de romper con lso establecido en busca de su propio destino.
Mad Max, salvajes de autopista (1979) – Road movie post
apocalíptica en donde las autopistas eran lugares en donde discernir la famosa
ley del más fuerte y que encumbró a un joven Mel Gibson, aún afincado en
Australia. Cuenta con dos secuelas, aunque de inferior calidad.
París, Texas (1984) – Obra clave de Win Wenders y otro
referente de culto para muchos cinéfilos que narra la constante lucha de un
hombre por hallar a su esposa e hijo.
Thelma y Louise (1991) – Filme que cosechó un gran éxito en
su estreno. Trepidante Road movie que exalta la amistad en la que se puede ver
por cierto a un jovenzuelo Brad Pitt haciendo sus primeros pinitos serios en
esto del cine.
Arizona baby (1987) – Aportación de los hermanos Coen a la
causa con uno de su primeros éxitos. Un tierno rapto a lo largo de largas
polvorientas carreteras y es que muchas veces el camino elegido para ser padres
es el más largo y difícil de todos.
Huida a medianoche (1988) – Trepidante comedia de acción de
carretera en donde De Niro debe vérselas no solo con un ex-policía encargado de
la búsqueda y captura de forajidos, sino incluso con un caza recompensas
contratado por la mafia en busca de su cabeza.
Drugstore cowboy (1989) – Una pareja decide emular a los
míticos Bonnie y Clide a lo largo de los Estados Unidos, pero esta vez
atracando farmacias en vez de bancos a fin de conseguir drogas. Aclamada
película de Van Sant que supuso todo un soplo de aire fresco en su día
Mi Idaho privado (1991) – Nueva aparición de Van Sant por
las road movies en esta caso con un tema centrado en la prostitución con una
pareja que tuvo gran impacto en la época con dos prometedores jóvenes que
querían empezar un época gloriosa en Hollywood: uno Keanu Reeves y el otro el
malogrado River Phoenix, que de no ser por su prematura muerte a buen seguro se
habría labrado una carrera como la de su congénere.
Un mundo perfecto (1993) – Perfecto drama a cargo de Clint Eastwood que demuestra los inverosímiles
lazos de la amistad en situaciones cuando menos límite.
Miedo y asco en Las Vegas (1998) – Otro film considerado de
culto en donde Benicio Del Toro y Johnny Depp se ponen hasta las cejas a base
de alcohol y todo tipo de drogas en un viaje iniciático y “depurador” a Las
Vegas
Una historia verdadera (1999) – Aportación de Lynch a la
causa con un film de acuerdo a su capacidad creativa, pues en esta caso el
largo viaje se hace ni más ni menos que en un pequeño tractor y es que ni las
más grandes distancias pueden con el tesón.
A propósito de Schmidt (2002) – Nicholson se enfrenta a la
soledad de su recién estrenada tercera edad con un autocaravana que lo lleva a
encontrarse consigo mismo a lo largo del país.
Diarios de motocicleta (2004) – Recogido de sus propios
diarios narra los viajes del Che a través de Sudamérica todo un viene en busca
de identidad que provocó que Ernesto Guevara se acabase convirtiendo en el Che
Pequeña Miss Sunshine (2006) – Película independiente que
tuvo gran acogida por parte del público en la cual una adorable Abigail Breslin
se recorre hacinada con su familia buena parte de la Norteamérica interior para
participar en uno de los famosos concursos de belleza infantil tan famosos en
los EEUU.
Hacia rutas salvajes (2007) – La mejor aportación de Sean
Penn tras la cámara hasta el momento. Un estudio de la soledad y de cómo la
sociedad actual puede llegar a corromper al individuo que ve como única meta para
su realización personal romper de manera drástica con todo. Lo más fascinante
es que está basada en hechos reales.
Un tema argumental recurrente a la hora de trazar un buen
thriller es el judicial, es decir toda una serie de premisas puestas en tela de
juicio (nunca mejor dicho), que han de desentramar oscuras conspiraciones,
asesinatos si resolver y toda serie de crímenes y estafas cuya solución solo es
apta para mentes abiertas y sesudas.
Un buen caldo de cultivo para este subgénero dentro del
thriller o cine de suspense es el novelista de best-sellers John Grisham ,
todas una serie de novelas sobre el tema que antes o después han sido adaptadas
a la gran pantalla con mayor o menor suerte. Sin más dilaciones comenzamos con
un repaso histórico en torno al cine judicial.
GRANDES CLÁSICOS
El proceso Paradine (1942) – La primera aportación al caso viene de mano del mago del suspense.
No es ni mucho menos una de sus obras “mayores”, pero la aportación de un
reputado actor como Gregory Peck le
da empaque a la cinta.
12 hombres sin piedad (1957) – Una de las mejores cintas sobre el tema judicial la firma Sydney
Lumet en una claustrofóbica sala, diseccionando de manera precisa la
personalidad de un jurado sometido a evaluación. En el 2007 surge un versión
más intimista de Nikita Mikhalkov.
Testigo de cargo (1957) – Una de las obras maestras de Wilder. Un estupendo thriller a la
altura de las mejores obras de Alfred Hitchcock con un espléndido reparto
dedicado a quebrantar la férrea sagacidad de Charles Laugthon
Anatomía de un asesinato (1959) – Otra de las cintas claves del género. Un perfecto drama
judicial que disecciona a la perfección las inquietudes, emociones y
motivaciones de un grupo de personas unidas por las circunstancias delante de
la mesa de un juzgado.
La herencia del viento (1960) – En este caso es la teoría de la evolución de las especies
de Darwin la que se pone en tela de juicio. Un pequeño pueblo del interior de
los EEUU se debate en un aguerrido juicio lo adecuado o no de difundir esas
ideas entre las nuevas generaciones.
Vencedores o vencidos (1961) – Reparto de auténtico lujo que trata de representar lo más fiel
posible los juicios de Nuremberg contra los crímenes de lesa humanidad llevados
a cabo por el nazismo durante la II guerra mundial.
Matar a un ruiseñor (1962) – Recientes encuestas revelan como a Atticus Finch, el noble
protagonista de la novela y de la película como el héroe de ficción por
antonomasia para la sociedad norteamericana. Esto no hace más que revelar la
enorme trascendencia de esta película judicial dentro de la sociedad.
UN POCO DE JUSTICIA
Veredicto final (1982) – Un maduro Paul Newman representa a un abogado alcohólico ya en las
últimas que decide arriesgarse y coger un difícil caso para rehabilitarse tanto
profesional como personalmente
Algunos hombres buenos (1992) – Drama judicial, ambientado en el ejercito y regido por la
ley marcial. Que reúne un reparto de auténtico lujo en una misma película
capitaneado por tres grandes estrellas de los noventa como Tom Cruise, Demi
Moore y Jack Nicholson.
El abogado del diablo (1993) – Lumet regresa al cine judicial para analizar en este caso la
relación entre cliente y abogado en esta cinta cargada el demasía de tensión
sexual, empobreciendo una historia que podía haber dado mucho más de sí.
En el nombre del padre (1993) – Basada en hechos reales, una de las obras maestras de las
últimas décadas se centra en el juicio por terrorismo en una convulsa Irlanda,
lastrada por las diferencias entre católicos y protestantes. Con música de Bono
y un soberbia interpretación de Daniel Day-Lewis resulta una cinta imperdible.
Philadelphia (1993)
– Philadelphia le granjea a un actor ya consolidado por aquel entonces como Tom Hanks la
posibilidad de alzarse con su primer Oscar. Un drama judicial con despidos
improcedentes y conductas homófobas de por medio. Que tocaba un tema tan
candente en la época como el sida.
Causa justa (1995) – Recurrida
historia de falso culpable. Condenado por un crimen que no cometió, en el que
un desinteresado abogado pone todo su tesón y fe a fin de revertir una
situación en la que nadie cree.
Sleepers (1996) – En
esta cinta se pone en tela de juicio la eficacia del sistema judicial, al
encaminar a un grupo de niños que comenten un asesinato por imprudencia a un
duro correccional. A lo largo de la cinta se ve la evolución de los mismos y
como todos encauzan sus vidas de una manera u otra relacionada con la justicia.
Las dos caras de la verdad (1996) – Otro claro ejemplo de abogado que arriesga por un causa
imposible a fin de prosperar su carrera, en este aso recién comenzada y que a
través de su tesón logra abrirse camino
Coacción a un jurado (1996) - Mezcla thrilller con drama
judicial, la cinta se centra, como bien reza su título en castellano, en la
presión a un jurado por parte del entorno del imputado a fin de no se consiga
la tan requerida unanimidad que daría con sus huesos en la cárcel.
Pactar con el diablo (1997) - ¿Qué estarías dispuesto a ofrecer a cambio del éxito? A un joven e
inexperto abogado, Keanu Reeves, se le ofrece esta oportunidad y decide no
rechazarla. Aunque no es oro lo que reluce y lo que parecía un buen trato se
convierte en una pesada losa.
Acción civil (1998) –
Aquí se refleja la sempiterna lucha del hombre de a pie contra las grandes
corporaciones, llenas de recursos económicos y logísticos y que siempre actúan
en beneficio (económico) propio sin importar a quien ni como están perjudicando
en sus ansiada lucha por el poder monetario.
El dilema (1999) – Basada
en hechos reales (a raíz de un artículo de Vanity Fair), relata la, a priori,
desigual lucha entre un individuo y una de la tabacaleras más poderosas e
importantes del mundo.
Erin Brokovich (2000)
– La denominada novia de América, Julia Roberts, consigue su mayor logro
hasta la fecha, logrando alzarse con el Oscar, encarnando a esta mujer coraje
como gran defensora de los derechos de sus vecinos.
El inocente (2011)
– Última aportación reseñable al género hasta la fecha centrada en un abogado
acostumbrado a cubrir litigios de poca monta que por un golpe de azar se ve
envuelto en un complicado caso.
EL RINCÓN DE JOHN
GRISHAM
A continuación las principales adaptaciones del auténtico
genio de la novela judicial. Auténticos best-sellers llevados al cine en con
mayor o menor acierto:
La tapadera (1993) – La primera y una de las más conocidas adaptaciones del autor esconde un
thriller judicial en donde la promesas iniciales de prosperidad y éxito en
un bufete esconden segundas y oscuras
intenciones.
El informe pelícano (1993) – Dos jóvenes deciden investigar el asesinato de dos jueces del
tribunal supremo, sin saber que sus investigaciones descubren poderosas razones
para hacer temer por sus propias vidas.
El cliente (1994)
– Un juicio pendiente de un único testigo, un niño de apenas once años, que se
verá sometido a sinfín de presiones a fin de hacer caer una de la
organizaciones mafiosas más importantes de país. Una milimetrada partida de
ajedrez en donde la pieza más importante debe ser resguardada de todo peligro.
Tiempo de matar (1996) – Drama judicial con tintes racistas en donde un brutal asesinato
respondido con la famosa ley del talión, de ojo por ojo acarreará fatales
consecuencias en un pequeño pueblo de la Norteamérica profunda desenterrando
los viejos fantasmas del racismo.
Cámara sellada (1996)
– Prácticamente nada más finalizar su carrera un joven abogado se ve
involucrado en el caso de su vida: debe salvar a su abuelo del corredor de la
muerte acusado de asesinato a fin de defender la supremacía de la raza blanca.
Legitima defensa (1997) – Otra de las grandes adaptaciones de Grisham, llevada a cargo de
Coppola sobre la eterna lucha del menos favorecido, un recién licenciado Matt
Damon, en contra de los poderosos, en este caso un importante bufete. Todo ello
litigando en torno a lo seguros médicos.
El jurado (2003) –
La adaptación más reciente a nosotros en el tiempo de una novela de Grisham
gira en torno a la industria armamentística y a su infinito poder económico e
influencia social. La clásica historia de una hormiga contra un elefante, pero
en este caso parece que le hormiga es peleona.