martes, 25 de septiembre de 2012

Indiana Jones



Volviendo con la trilogías repasamos una de las más exitosas de todos los tiempos que allá por los ochenta tuvo buena parte de culpa de la gran fama de Spielberg y Lucas y que ellos mismo recientemente se han dedicado a transformarla en saga con escasa fortuna a fin de poder sacar más rentabilidad a uno de los personajes más famosos de la gran pantalla.

A buen seguro a que a muchos de nosotros nos cambió el concepto de profesor de arqueología al conocer a Indiana Jones. Ese desgarbado aventurero con barba de dos días y ataviado siempre con sus inseparables sombrero y látigo como complemento a su díscola personalidad. Y es que se Indiana Jones no es fácil, vivir de una pasión desmedida por la arqueología que lo lleva a recorrer el mundo a través de una serie de entretenidas aventuras y con un sinfín de peligros que más de una vez le hicieron temer por su integridad.

La trilogía de los ochenta resulta impecable y a muchos cinéfilo aun hoy en día es considerada de culto no ocurre lo mismo con series derivadas de la misma o con la reciente cuarta entrega (y quinta pendiente de estreno en 2015) que bajaron considerablemente el alto nivel de aquellas tres primeras y míticas entregas.

LAS PELÍCULAS

Indiana Jones: En busca del arca perdida (1981) – Presentación oficial del arqueólogo en una escena recordada no solo por los fans de la saga sino por cualquier cinéfilo en general. Y es que conocemos a Indi escapando pos los pelos de una gran roca esférica que lo perseguía frenéticamente en una de sus aventuras en uno de los templos perdidos de Sudamérica. La trama se centra en la búsqueda de la mítica arca de la alianza, cuyo paradero es un verdadero enigma, en un carrera con el ejercito nazi puesto que se supone que las tablas y secretos tesoros que esconde el arca poseen extraños poderes.


Indiana Jones y el templo maldito (1984) – Esta vez Indi se va a la India y muy bien acompañado por una rubia cantante de cabaret que lo acompañará en su periplo entre misteriosas tribus y enigmáticos raptos que a lo largo de la películas van cobrando sentido a la vez que la trama va desenmascarando todo el misterio.


Indiana Jones y la última cruzada (1989) – Otro de los grandes misterios de la arqueología es el santo grial, el cáliz del que bebió Jesucristo en la última cena, y sus conexiones con los cruzados y el mítico rey Arturo y sus caballeros. Una supuesta fuente de vida eterna qu de nuevo lo enfrenta al ejercito nazi, pero esta vez con la inestimable ayuda de su padre, el también arqueólogo, Henry Jones.


Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) – Muchos años después de su última aparición un ya maduro Indiana Jones se enfrenta esta vez al ejercito ruso por hacerse con el poder de una misteriosa calavera con poderes sobrenaturales ayudado por n joven que finalmente resulta ser su hijo y quien sabe si quizá su sucesor en la saga más aventurera de arqueólogos que hasta hoy se conoce.


Indiana Jones 5 (pendiente de título) (2015) – Poco se sabe a día de este post de la historia salvo que se rodará en 2013 y tendrá su estreno pendiente para 2015, manteniendo a los protagonistas de la anterior entrega, ya que continuará su argumento a raíz de los hechos de la calavera de cristal.

Las aventuras del joven Indiana Jones (1992) – No es una película en si, sino una serie, creada también por George Lucas y que indaga en el pasado del célebre arqueólogo y la que no tuvo muy buena acogida.


PERSONAJES

Indiana Jones (Henry Walton Jones Jr) Es el autentico e indiscutible protagonista de la saga, interpretado por Harrison Ford, es un personaje creado por George Lucas basándose en seriales de los años treinta. Un temerario aventurero que no duda de someterse a cualquier tipo de peligro que se interponga a la hora de alcanzar su meta final


Henry Jones – Padre de Indiana y arqueólogo también de profesión. Mucho menos temerario que su hijo aunque no dudará un instante a la hora de ayudar a su hijo a hacerse con el santo grial. Interpretado por Sean Connery


Mutt Williams (Henry Walton Jones III) – Joven moetero que acompañará a Indy en la búsqueda de la calavera de cristal y que finalmente resultará ser hijo suyo y de Marion Ravenwood, su novia de la juventud.


Marion Ravenwood – Hija de un rico magnate acompañará y se enamorará de Indiana Jones mientras buscan el arca d ela alianza. Años después volverá a aparecer en la calavera de cristal para cerrar una especia de círculo “presentándole” el hasta entonces desconocido hijo de ambos.


Wilhelmina “Willie” Scott – Cantante de cabaret que será la encargada de acompañar y poner el punto femenino en la intrincada búsqueda por la selvas de India del templo maldito


Tapón – Pequeño oriundo de la India que ayudará como guía local a que Indy no desaparezca para siempre en las frondosas selvas de su país miemtars resuelve el misterio del templo maldito.


ENEMIGOS

Herman Dietrich – Despiadado general  nazi que se convirtió en el verdadero obstáculo de Indiana Jones a la hora de intentar hacerse con el arca de la alianza. Su codicia tuvo un cruel destino para el.


Lao Che – Dueño de los bajos fondos orientales que cruza sus intereses con los de Indiana durante la búsqueda del templo maldito.


Coronel Vogel – De nuevo el ejercito nazi, con un general al frente, se topan con Indina Jones, esta vez el codiciado premio era el santo grial ni más ni menos.


Irina Spalko – Agente rusa que hará todo lo posible por adelantarse a Indy a la hora de hacerse con el poder conferido por la calavera de cristal. 


BSO

La conocidísima banda sonora que lleva acompañando al personaje a lo largo de estos más de treinta años corre a cargo de John Williams, el compositor predilecto de Spielberg


miércoles, 19 de septiembre de 2012

"The Rat Pack"



Se conoce como "Rat Pack" (literalmente pandilla de ratas) al grupo de artistas creado inicialmente en torno a la pareja Bacall y Bogart como único fin de tratar de sacar un poco de provecho a sus más que frecuentes y desmedidas juergas nocturnas. El grupo estaba formado por un selecto grupo de actores y actrices como Katharine Hepburn, Spencer Tracy, Frank Sinatra, David Niven… y se dedicaba a parte de divertirse a actuar juntos, tanto en la gran pantalla como a lo largo de cuidados espectáculos, eventos de tipo político…La muerte de Bogart pareció dar al traste con la esencia del grupo, sin embargo este se refundo con más fuerza en torno a la figura, hasta aquel entonces secundaria de Sinatra, quien junto a actores y cantantes como Dean Martin, Sammy Davis Jr, Peter Lawford o Shirley Mclaine entre otros se dedicó a perpetuar el espíritu del grupo con varias películas, fastuosos espectáculos en Las Vegas e incursiones en el mundo político (Lawford era el cuñado de JFK) o negocios un tanto turbios y difusos que muchos explicaban mediante conexiones con la mafia del propio Sinatra. El caso es que el grupo con el paso del tiempo fue perdiendo fuerza y aunque muchos de sus componentes siguieron teniendo éxito por separado el grupo se ciñe a los años cincuenta y sesenta, tras los cuales queda oficialmente selecto.

Para la posteridad quedarán un puñado de álbumes en directo y varias películas de relativo éxito por quel momento de los cuales la más perecedera, quizá por ser objeto de un reciente remake, que acabó en saga, fue “La cuadrilla de los once” (1960) con el gurpo dando rienda suelta a su creatividad en los famosos casinos de Las Vegas.


martes, 18 de septiembre de 2012

Federico Fellini



Federico Fellini resulta una de las cabezas más visibles del neorrealismo italiano, uno de los movimientos que introdujo aire fresco en un cine que tras la segunda guerra mundial parecía estancado. Llevó su carrera a lo más alto y tras casi cuarenta años de trabajo es considerado como uno de los grandes directores de todos los tiempos y el gran alma mater de una generación irrepetible de directores que supieron cambiar y adaptar los oxidados parámetros de un cine cada vez menos efectista.

Hablar de Fellini es hablar del neorrealismo italiano, importante corriente de carácter social surgida en la Italia de postguerra. Director y guionista, sus primeros trabajos ya se ven claramente influenciados por un movimiento que no estaba sino acabando de nacer y así en “Luces de varieté” (1952), “El jeque blanco” (1952), “Amor en la ciudad” (1953), proyecto junto a una serie de directores italianos o “Los inútiles” (1953) su obra de mayor importancia en estos primeros años.


Su espaldarazo definitivo vino en 1954 con el estreno de “La strada” impresionante obra social y una de sus obras cumbres con la que entra en el cine norteamericano alzándose con la estatuilla a mejor película de habla no inglesa de la mano de un consagrado Anthony Quinn y la que será su esposa y fiel compañera tanto delante como detrás de la cámara Giulietta Masina.


Tras otra muestra de amor a su siempre querida Roma con “Almas sin conciencia” (1955) llega la hora de otra de sus grandes películas con “Las noches de Cabiria” (1957) nos muestra los bajos fondos de roma a través de la historia de una prostituta de buen corazón interpretada magistralmente de nuevo por Masina en uno de sus papeles más reconocidos y premiados. Fellini se supera a si mismo y logra la segunda estatuilla a mejor filme de habla no inglesa.


Con la llegada de 1960 llega “La dolce vita” su obra más personal hasta el momento en  donde muestra de nuevo la gran belleza de la ciudad eterna en tomas tan impactantes como la ya mítica escena de la fontana di Trevi y el baño nocturno de Mastroianni inducido por la voluptuosa Anita Ekberg. La película logra grandes reconocimientos como la palma de oro en Cannes.


Mientras adaptaba a grandes clásicos junto a otros reconocidos directores como en "Bocaccio ´70" o en “Historias extraordinarias” (sobre relatos de Poe) su gran capacidad creativa se saca de la chistera dos nuevas obras maestras consagrando la década de los sesenta como una de la más productivas y exitosas del director. Es el caso de “Fellini, 8 ½” (1963), especie de autobiografía onírica y surrealista de los recuerdos de la vida del director con la que logra su tercer Oscar como mejor película de habla no inglesa y “Giuletta de los espíritus” (1965) todo un homenaje y tributo a la que era por aquel entonces su auténtica alma gemela, una Giuletta Masina que se consagraba cada vez más con lo papeles que le atribuía su marido


“Satiricon” (1969) pasa por ser una de sus obras más controvertidas. Una particular y controvertida versión de este clásico de la literatura universal que a buen seguro no ha de dejar a nadie indiferente y con la que incluso optó al Oscar a mejor director.


Tras una pequeña aportación para televisión con el documental “Los clowns” (1970). Fellini rinde tributo a la ciudad eterna en uno de los mejores retratos que nadie haya hecho para el cine de Roma. Para muestra la impresionante apertura aérea de “Roma” en donde se muestra al detalle la belleza de una de las ciudades más hermosas del mundo. Un impresionante recorrido de ensueño por los entresijos de una ciudad que fascinó en vida a Fellini.


“Amarcord” en 1973 no solo supondría un nueva retrospectiva de su vida (esta vez evocando su infancia en Rimini) que complementaría la más personal 8 ½ sino le otorgaría la posibilidad de colocar de nuevo a su película en lo más alto y alzarse por cuarta vez con el Oscar a mejor filme de habla no inglesa un hecho al alcance de muy pocos directores y que Fellini conseguía tan solo con cincuenta y tres años ya en plena madurez productiva.


Tras el fulgurante éxito de Amarcord le llegó el turno a dos filmes de temática similar: “Casanova” (1976) toda una especial revisión del mítico amante genialmente trazada por Fellini y a su vez interpretada por Donald Sutherland  y “La ciudad de las mujeres” (1979) relato de un soñador y sus distintas relaciones con el sector femenino.


Sus siguientes películas ya distan lo suyo de los inicios neorrealistas de Fellini, obras hermosas pero de carácter más introspectivo como “Ensayo de una orquesta” (1979) o “Y la nave va…” (1983) así lo demuestran. Su mayor éxito de esta última etapa viene con la nostálgica “Ginger y Fred” (1985), todo un tributo al esplendor del pasado visto con mucho cariño desde la distancia que da el paso de los años.


Su despedida del mundo del cine, si obviemos el experimento de cine dentro de cine de “Entrevista” (1987) fue en 1990 solo tres años antes de su muerte con la particular “La voz de la luna” un filme que el mismo acuñó de insólito y que adaptaba “Poemas de un lunático” de Cavazzoni y a través del cual se despedía sin ni siquiera saberlo uno de los directores mas importantes e innovadores de toda la historia del cine


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Bandas sonoras de cine




Par dar un poco más de sonido y ritmo a este blog estrenamos una sección que espero que sea periódica repasando las mejores bandas sonora y canciones originales de la historia del cine, así que sin más preámbulos a encender los altavoces y sistemas de sonido y a disfrutar de esta primera selección.



Cantando bajo la lluvia (1952) por Nacio Herb Brown y Arthur Freed


La gran evasión (1963) por Elmer Berstein




El golpe (1973) por Scott Joplin y Marvin Hamlisch


Cinema paradiso (1988) por Ennio Morricone


La lista de Schindler (1993) por John Williams


 Leyendas de pasión (1994) por James Horner


Titanic (1997) por James Horner




lunes, 10 de septiembre de 2012

Catherine Deneuve


Nos centramos hoy en una de las grandes damas no solo del cine francés sino incluso con un carácter más global. Ya superados los sesenta y cinco años es reacia a “jubilarse” y rueda nuevas aportaciones a un asombroso ritmo de varias apariciones por año. Puede decir bien alto que trabajó y rayó a gran nivel con imporantes directores de distintas nacionalidades como Buñuel, Demy, Polanski, Oliveira. Lars Von Trier…Su filmografía pese a ser eminentemente francesa es un amalgama de distintas nacionalidades que enriquecen aun más su extensa y completa obra. Estamos hablando por supuesto de Catherine Deneuve.

Pese a que comenzó su carrera a finales de los años cincuenta siendo apenas una adolescente no fue has la siguiente década cuando su trascendencia en el mundo del cine fue en aumento pudiendo firmar obras capitales como “Los paraguas de Cherburgo” de Jacques Demy o “Repulsión” de Roman Polanski.


En los sesenta se confirma como una de las actrices más prometedoras del panorama internacional al formar parte de una de las principales autores españoles, eso si desde el exilio, de todos los tiempos. La podemos ver bellísima en “Belle de jour” de Buñuel en uno de los papeles que a buen seguro los cinéfilos asociamos de manera inequívoca al referirnos a la rubia actriz francesa.


Del buen hacer de la actriz responden los directores que se han ido cruzando en su camino pues se la puede ver en varias obras de Demy, convirtiéndose en su auténtica musa y con quien repetiría éxito con “Piel de asno” (1970), la tercera de sus distintas colaboraciones o con Buñuel con quien repetiría con “Tristana” (1970) rodada en suelo español y “La mujer con la botas rojas” (1974), de nuevo en suelo francés.


También tuvo tiempo de introducirse de lleno en la nouvelle vague con uno de sus máximos referentes, así rueda con Truffaut “La sirena del Mississippi” (1969) y sobre todo “El último metro” (1980), por el cual consigue el premio Cesar a mejor interpretación femenina.


En 1975 y a manos de Robert Aldrich rueda los que es su primera película en Norteamérica en lo que se preveía su desembarco en Hollywood, que al final no fue tal (solo se cuentan esporádicas participaciones en la meca del cine), con la obra “Destino fatal”.


Dentro del suelo francés se sigue poniendo a cargo de los más brillantes directores que no dudan un ápice en contar con el talento y la belleza de Catherine para sus obras. Así rueda con Téchiné, que cuenta con ella para varias de sus obras destacando “Hotel des ameriques” (1981) o “Los ladrones” (1996), con Rappenau (“Mi hombre es un salvaje”), Ozon con “8 mujeres” (2002)


Su espaldarazo internacional llega con el éxito de “Indochina” (1993) no solo le reporta lo que sería su segundo y definitivo César hasta la actualidad sino que la da la opción de competir e la gala de los Oscar por la estatuilla de mejor actriz, que finalmente se llevaría la británica Emma Thomson por “Regreso a Howards End”


Su afán por crecer como actriz la lleva a enrolarse con nuevo retos, así rueda varias películas en suelo italiano con directores tan relevantes como Monicelli (“Esperemos que sea mujer”), se convierte en un referente en el cine portugués de mano de el gran Manoel Oliveira, que no duda en contar con su presencia en varias de sus películas, se pone bajo las órdenes de Lars Von Trier, experimentando las nuevas tendencias llegadas del norte con “Bailar en la oscuridad” (2000) e incluso recientemente coquetea con el cine griego.


De su carrera más reciente se le reconoce su versatilidad, rodando en varios países europeos, su gran amor por su trabajo, rodando a un ritmo más acorde quizá con actrices más jóvenes, y por su continuo trabajo con lo más granada del cine francés personificado en sus continuas apariciones con Téchiné y Ozon o por aportaciones más mediáticas como la aparición en la nueva aventura de Asterix y Obelix (“Al servicio de su majestad”).


Sea como fuere con Catherine Deneuve repasamos a una mujer con la ideas muy claras que supo y sabe ganarse al público internacional renunciando a los oropeles de Hollywood gracias a sus versatilidad y una carrera labrada a base de trabajo, siendo parte de la historia viva no solo del cine francés sino todo un referente en el cine europeo e internacional.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La pantera rosa



La cabeza de Blake Edwards fue capaz de legarnos una de las sagas cinematográficas más recordadas a la que muchos recordamos con especial cariño. Para la gran mayoría “la pantera rosa” no deja de ser el personaje animado que surgió como legado de la versión cinematográfica, pero nada más lejos puesto que la auténtica pantera rosa es una joya de incalculable valor que hará sacar lo mejor de sí al peculiar Inspector Clouseau, verdadero protagonista de la hilarante serie.

El caso es que allá por 1963 salía a la luz “La pantera rosa” una disparatada versión de una historia de detectives que causó furor en su estreno uniendo el talento de Edwards a la capacidad cómica de Peter Sellers, el auténtico alma mater de la película, resultando excelente como el despistado Inspector Clouseau.


Este fulgurante éxito embarca a Edwards y Sellers en una serie de aventuras y desventuras a través del inspector Clouseau, que sin llegar al éxito de la primera entrega si conseguían mantener la esencia de la serie y ese humor tan especial que a muchos tanto nos gustaba así se sucedieron entregas. Tan solo un año después del estreno de “La pantera rosa” aparece “El nuevo caso del inspector Clouseau”, otro delito que ha de ser resuelto de la manera más disparatada.


Ya en los setenta y tras limar ciertas asperezas tanto profesionales como personales aparecen nuevas entregas, siempre con Sellers como el inspector Clouseau y con Blake Edwards tras la cámara sucesivamente llega a las pantallas el esperado “El regreso de la pantera rosa” (1975), “La pantera rosa ataca de nuevo” (1977) y “La venganza de la pantera rosa”. Nuevos casos para un inspector Clouseau, quizá venido a menos, pero que conservaba intacto ese carisma impreso por Sellers.




En 1982 Edwards decide continuar su proyecto más longevo con una nueva entrega, pero había una traba, Peter Sellers, el auténtico eje de la saga había fallecido dos años atrás, traspiés que solucionó con imágenes de archivo inéditas del propio Sellers como Clouseau y se sacó de la manga “Tras la pista de la pantera rosa”.


Edwards estaba encantado con la saga, disfrutaba haciendo cada película como si fuese la primera y visto el éxito parcial de la anterior entrega se decide a hacer una especie de casting en su siguiente entrega. Una búsqueda de un nuevo inspector Clouseau por medio de una nueva película de la saga. “La maldición de la pantera rosa” se estrena con tal propósito en 1983, sin embargo el éxito esperado por Edwards le da la espalda y el nuevo caso de Clouseau es un rotundo fracaso.


Diez años después de su última aparición y el un intento desesperado por revitalizar la serie, Edwards se saca de la manga a un supuesto hijo de Clouseau, del que nunca antes se sabía que tendrá el honor de protagonizar lo que se preveía un nueva y exitosa saga, sin embargo Roberto Begnini, no recordaba ni de lejos a Sellers en “El hijo de la pantera rosa” (1993) y de nuevo el proyecto finalizó en fracaso siendo la última toma de contacto hasta el momento de Edwards con la saga que tanto éxito le dio.


Pasarían unos cuanto años más hasta tener de nuevo noticias de la longeva saga y es que ya iniciado el nuevo siglo Shawn Levy resucita al inspector Clouseau, ahora interpretado por Steve Martin para ofrecer una especie de remake de las películas de Edwards. La película pese a contar con una secuela en 2009 no estuvo a la altura, siendo esta la última aparición hasta la fecha de uno de los detectives más famosos de la gran pantalla, con permiso de los Hercules Poirot, Sherlock Holmes, Sam Spade...


Caso a parte es la serie animada basada en el éxito de la película y con la que muchos espectadores relacionan a la pantera rosa. Una serie de cortos en donde la pantera se ve en un sinfín de cómicas aventuras en las que ha de salir airosa solo con sus ingenios (de hecho no se le conocía voz hasta recientes revisiones del personaje).


Seria injusto dejar el post sin hacer mención a Henry Mancini y a su fabulosa banda sonora que acompañó las múltiples aventuras de este despistado inspector a los largo de ya más de cuarenta años. Una de las bandas sonoras más recordadas y tarareadas de la historia de cine.


martes, 4 de septiembre de 2012

Stanley Kubrick



Poco más vamos poder aportar sobre uno de los mejores directores de toda la historia del cine. Conocido por su exacerbado perfeccionismo y sus formas cuidadas, Kubrick se puede jactar de haber rodado prácticamente una obra maestra por género, desde el thriller a la ciencia ficción, pasando por el cine bélico, el terror o incluso la comedia. Todo un visionario que a día de hoy todavía es seguido por una legión de fieles seguidores, muchos de los cuales ni siquiera habían nacido cuando el cineasta británico estrenaba éxitos por doquier. Desde este rincón de la gran red mundial tributamos un nuevo homenaje repasando la carrera cinematográfica de uno de los más grandes embajadores del séptimo arte de todos los tiempos.

Antes del cine, Kubrick fue un gran amante entendido de la fotografía, a parte de explicar su posterior dominio del encuadre y la fotografía en el cine le sirvió para poder abrirse camino en el difícil mundo de la publicidad y el documental. Sus primeros trabajos fueron cortos de carácter documental, auténticos caldos de cultivo para expresar sus tendencias tanto fotográficas como cinematográficas. Nos estamos refiriendo a cortos como “Day of the fight”,  “Flying padre” o “The seafarers”, corría el principio de los años cincuenta. Todo este esfuerzo le da la capacidad de llamar la atención de productoras como la RKO, que apuestan por el joven talento para ponerlo detrásd e un largometraje de ficción esta fecha clave fue en 1953 con “Fear and desire”, un drama bélico con el que Kubrick daba sus pistoletazo de salida como director de cine.



En 1955 ejerce no solo de guionista y director, sino incluso de fotógrafo, productor y montador de “El beso del asesino” toda un arriesgada apuesta por afianzarse en el difícil mundo de de Hollywood y a tenor de su siguiente oportunidad la apuesta salió a pedir de boca, ya que solo un año después firma “Atraco perfecto”, un perfecto thriller centrado en un robo que se convierte en su primer gran éxito y el uno de los títulos importantes del cine negro e inicia lo que sería una serie de obras maestras que cambiaría para siempre el concepto del cine.


Su siguiente encargo es una obra ambientada en la primera guerra mundial de carácter antibelicista basada en la obra de Humphrey Cobb que responde al nombre de “Senderos de gloria” todo un clásico interpretado por Kirk Douglas. Todo un canto pacifista que se convirtió en todo un clásico prácticamente desde el momento de su estreno.


Con Kirk Douglas repitió en “Espartaco” (1960) un espectacular peeplum, basado el la historia del famoso esclavo y gladiador romano. Producida por el propio Douglas, encabezando un reparto envidiable y una cuidada ambientación, la película optó a cuatro estatuillas, siendo esta la primera experiencia de Kubrick en la gala de los Oscar como nominado.


Su siguiente aportación ya llega desde suelo británico, en donde rodaría a partir de entonces. Llegó envuelta en polémica al ser una adaptación de la tumultuosa novela de Nabokov “Lolita”, demostrando con ello ser un auténtico avanzado a su época e ir en contra de las reglas establecidas rodando y teniendo un gran éxito con temas a priori tan escabrosos como un amor cuando menos “extraño”.


En 1966 une su ingenio al carisma de Peter Sellers para crear una comedia satírica en torno a la famosa guerra fría que tan el jaque traía a norteamericanos y rusos allá por los años cincuenta y sesenta. ¿Teléfono rojo?,Volamos hacia Moscú (1966). Es toda una crítica a la guerra y a la industria armamentística a través de una serie de histriónicos personajes interpretados con maestría por el citado Peter Sellers.


“2001: Una odisea en el espacio” (1968) supone una de sus obras más reconocidas y personales. Un ejemplo de cine de ciencia ficción de tal calibre que incluso los astronautas de la NASA, que por aquel entonces estaban en el apogeo de su actividad fama, copiaban la estética destilada de la obra de Kubrick (Oscar a mejores efectos visuales). Toda una odisea de la especie y una manera preciosa de relatar la evolución del ser humano.


Otra obra rodeada de polémica, pero que a día de hoy sigue marcando a generaciones de jóvenes cinéfilos es “La naranja mecánica”. Una historia de sexo y ultraviolencia como crítica a la sociedad de época, que desde su estreno se convierte en película de culto. Un filme urbano rompedor como también lo fue años más tarde “Taxi driver” y que muestra el lado corrupto del ser humano.


Con “Barry Lyndon” Kubrick rayó la obsesión por el perfeccionismo. Una fotografía y una puesta en escena perfectas a base de miles de ensayos, una desmedida documentación y un gran aporte monetario, que incluía entre otras cosas costosísimos lentes a fin de poder rodar los interiores solo con luz de velas, a fin de ser históricamente fieles. Eso si los Oscar a mejor fotografía y vestuario fueron garantizados.


Ya iniciados los ochenta unió su talento al de Stephen King, el gran mago del terror dando como resultado la mejor y más lograda adaptación cinematográfica de cualquier novela de King con “El resplandor” (1980) con un enigmático perturbado perfectamente interpretado por Jack Nicholson.


Si ya atrás había relatado su visión de la primera guerra mundial o de la guerra fría con “La chaqueta metálica” (1987) hace hincapié en la guerra de Vietnam, conflicto que cambió el parecer de toda una generación, más preocupada en promulgar la paz que seguir llevando a cabo conflictos armados por la supremacía de su país. Todo un ejemplo de cómo el poder de la guerra es capaz de corromper al ser humano.


Finalmente tuvieron que pasar casi doce años para que casi finalizado el siglo y poco antes de fallecer nos dejara un enigmático último legado. “Eyes Wide shut” (1999) supone un enigmático viaje para la pareja Kidman-Cruise en un mundo de logias secretas, hedonismo, y demás experimentos con los vicios humanos.


Su muerte con el siglo dejaba al cine huérfano de ideas revitalizadoras y de tantos proyectos, algunos finalizados como “Inteligencia artificial”, lleva da al cine finalmente por Spielberg y otros tantos a la espera de poder ser adaptados a la pantalla una vez que fueron concebidos bastantes años atrás por un gran visionario y mejor director de cine, el cual nos dejó uno de los mayores legados en cuanto a selectas obras maestras tan solo comparable quizá con el de Hitchcock, Ford o Wilder, es decir lo más grandes dentro de un gran olimpo de estrellas tras la cámara.