jueves, 5 de abril de 2012

Cine bíblico (especial semana santa)



Un año más llega la semana santa. Es una época de torrijas, cofradías, sudarios, nazarenos, monas, saetas…y como no reposiciones de películas de ambientación bíblica en todo canal que se precie. Para todo aquel interesado en el tema que aun no haya podido deleitarse con estas epopeyas de larga duración ideales para las ambientar las tardes de estos festivos de todos los decidan dejar de lado la operación salida aquí va un pequeño ranking a modo de zapping bíblico.

Sasón y Dalila (1949) de Cecille B. DeMille – Amante de las grandes superproducciones, DeMille muestra todo su esplendor en esta historia de amor bíblico, en donde solo el amor y la perfidia pueden destruir lo que la fuerza es incapaz.


Quo Vadis (1951) de Mervin Leroy – Historia ambientada en roma en la época de los precristianismo. Un movimiento que crecía acaparado en las catacumbas en contra del régimen del imperio romano.


Los diez mandamientos (1956) de Cecille B. DeMille – La obra más esplendorosa del rey de las grandes superproducciones clásicas. La épica historia de un líder Moisés (Charlton Heston) que condujo a todo un pueblo en busca de la tierra prometida


Salomón y la reina de Saba (1959) de King Vidor – Miembro de una de las estirpes más gloriosas del pueblo hebreo y famoso por su gran inteligencia, el rey Salomón ha de lidiar con la bella y exótica reina de Saba.


Ben-hur (1959) de William Wyler – Una de las películas más premiadas de la historia esta ambientada en la Roma de la época precristiana. Una época en donde los cristianos servían de merienda para los leones en la arena para diversión de los romanos


Rey de reyes (1961) de Nicholas Ray – Historia de la vida y muerte de Jesús contada sin escatimar en medios y en todo tecnicolor.


El evangelio según San Mateo (1964) de Pier Paolo Pasolini – Film intimista en clave neorrealista contada por el controvertido Pasolini a través de los textos del evangelista Mateo.


La historia más grande jamás contada (1965) de David Lean  - Quizá la mayor superproducción ambientada en la vida de Jesucristo. Con un reparto estelar  y una ambientación impecable narra los hechos bíblicos de la vida y muerte de Jesús


Jesucristo Superstar (1973) de Norman Jewison – Arriesgada apuesta en tono de ópera rock sobre la vida de Jesús basada en un éxito de Broadway. Su banda sonora, interpretada en España por Camilo Sesto, alcanzó relativo éxito en la época.


Jesús de Nazaret (1977) de Franco Zeffirelli – Producción italiana destinada a la televisión con un reparto más que interesante.


La vida de Brian (1979) de Terry Jones – La versión más desternillante del relato bíblico corre a cabo del humor surrealista de los Monty Python. Un clásico no solo del cine cómico. Considerada por muchos como film de culto


La última tentación de Cristo (1988) de Martin Scorsese – Controvertida incursión bíblica de un católico tradicional como Scorsese que en su día levantó gran polémica.


El príncipe de Egipto (1998) – Historia de Moisés para los más pequeños en la primera gran producción animada lejos de la compañía Disney


La pasión de Cristo (2004) de Mel Gibson –Último gran título de temática bíblica. Muy criticado por su crudo y sangriento tratamiento de la pasión. Gibson, meticuloso hasta le médula, la rueda en hebreo y latín, idiomas originales de la época.


miércoles, 4 de abril de 2012

Ingmar Bergman


Ingmar Bergman pasa por ser no solo uno de los grandes directores suecos y europeos sino un de las piezas claves de la evolución del cine a lo largo de estos más de cien años de existencia.

Nacido en Uppsala (Suecia) en el seno de una familia luterana (su padre era pastor) con fuertes convicciones religiosas el joven Ingmar llevó a cabo una serie de vivencias que influirían claramente su cine tan personal y metafísico. Vivencias como los castigos, la importancia de la moral, una particular visión teológica, el pecado o la obsesión por la muerte que tanto y tanto remarcará en sus películas a lo largo de los años.

Lejos de encauzar su vida dentro de la moral luterana imperante en su familia, Bergman se instala en Estocolmo a fin de estudiar arte y literatura. Su inquietud por saber y el ambiente bohemio imperante en la capital sueca acercan a Bergman al famoso teatro de Estocolmo, que tanto había influenciado en otras estrellas suecas como Greta Garbo o Ingrid Bergman. Ante tanto talento reunido sería cuestión de tiempo que Ingmar Bergman comenzase a interesarse por un mundo que cuento más conocía más le fascinaba. Era un mundo en donde poder expresar sus sentimientos hasta entonces enclaustrado dentro de una coraza conformada a base de una férrea educación.

El paso al cine era cuestión de tiempo y se produjo de forma natural. La empresa más importante del cine nórdico Svensk Filmindustri se fijo en el potencial  talento del joven director y decidió apostar por el. El resultado quedó plasmado en prácticamente cincuenta películas, muchas de ellas grandes obras maestras, que a lo largo de casi sesenta años vieron la luz de la mano de este binomio productivo.

Su debut se produjo en 1946 con “Crisis”, una obra que pase no hallarse entre sus más reconocidas ya deja la impronta bien marcada de lo que sería el cine del director sueco.


Pese a comenzar a encadenar títulos reconocidos no solo en su país como “Prisión” (1949), “Tres mujeres” (1952) su primera gran obra vista ya de una manera retrospectiva (puesto que en su día pasó algo desapercibida) fue “Un verano con Mónica” (1953).



Hay que esperar a finales de los cincuenta para poder ver sus primeros títulos de relevancia internacional con “Sonrisas de una noche de verano” (1955) consolida definitivamente su prestigio europeo y con “Fresas salvajes” (1957) y “El séptimo sello” (1957), aparte de convertirse en dos de sus títulos clave, logra el reconocimiento de un sistema tan en la antípodas de su cine como el estadounidense.



Los sesenta no pueden empezar de mejor forma para el director sueco, con el público y la crítica norteamericana totalmente rendidos a su forma de ver el cine, abre la década con dos Oscar consecutivos a mejor film de habla no inglesa por “El manantial de la doncella” (1960), impresionante historia ambientada en un relato de Suecia rural y medieval y “Como un espejo” (1961), minimalista drama psicológico sobre los conflictos  relaciones humanas.


Esta década también viene marcada por otras dos obras por ser cada una de ellas el debut de dos de las actrices fetiche del director. “El silencio” (1963) le sirve de debut a Ingrid Thulin y “Persona” (1966) a parte de ser uno de los filmes más intimistas y celebrados del director es el debut de su compañera y aprendiz Liv Ullmann.


La década se cierra con tres buenas colaboraciones entre Ullmann y Bergman “La hora del lobo” (1967), “La vergüenza” (1968) y “Pasión” (1969), tres películas con el telón de fondo de la reclusión y la soledad como medio para combatir a la sociedad.



Si siguiente gran éxito es la desgarradora “Gritos y susurros” (1972), crudo retrato de la muerte a través de las vivencias de tres hermanas que se reúnen en el lecho de muerte de una de ellas para rememorar distintas etapas de la vida.


Con “Secretos de un matrimonio” (1973) (otra de sus obras más logradas), Bergman psicoanaliza los conflictos de pareja a través de las vivencias del matrimonio ficticio y vacío entre Liv Ullmann y Erland Josephson. Matrimonio que el propio Bergman uniría treinta años más tarde en lo que sería su despedida de la gran pantalla “Saraband” (2003).


El psicoanálisis será una constante en los últimos años de Bergman, tanto en “Cara a cara” (1976) como en “De la vida de las marionetas (1980) ser verá al autor sueco tratar la angustia personal con el psicoanálisis. Son obras que influyen de sobremanera en la mente de otro genio como es Woody Allen, que reconoce al autor sueco como uno de sus más gran influencias.


Bergman cierra los setenta con dos películas coproducidas por Alemania. “El huevo de la serpiente” (1977) thriller que repasa el lado más oscuro del nazismo y “Sonata de otoño” (1978) una muestra más de la relaciones paterno-filiales y que lo reúne además con una ya veterana Ingrid Bergman.


La última gran película de Bergman es una especia de autorretrato de su infancia (nunca confirmado por el) que le depara su tercer y último Oscar con “Fanny y Alexander” (1982), historia centrada en las vivencias de dos niños en una familia acomodada del principios del siglo XX en Suecia, aparte del Oscar a mejor film de habla no inglesa la película también se alza con otras tres estatuillas, destacando el Oscar a mejor fotografía como premio a Sven Nykvist, uno de los mejore s y principales colaboradores de Bergman a los largo de su filmografía.


Tras “Fanny y Alexander” la vida fílmica de Bergman se reduce a un puñado de colaboraciones y proyectos para la televisión hasta la ya citada “Saraband”, a modo de epílogo cinematográfico. El 30 de julio de 2007 fallecía en sus retiro en la isla sueca de Faro, precisamente el mismo día que nos dejaba Antonioni, otro de los grandes tras las cámaras.

domingo, 1 de abril de 2012

Biopics: Pintores


Se considera el cine como fotografía en movimiento y la fotografía como una especie de evolución de la pintura figurativa de ahí a esa especie de conexión intrínseca entre estos dos tipos de arte. Y es que cine y pintura han ido ligados a lo largo de la historia, no solo con colaboraciones en los dos campos como el caso de Warhol o Dalí, ambos seriamente seducidos por el mundo del cine como propulsor de su arte universal,  sino más bien como el cine como hilo conductor de la pintura que es lo que nos interesa en este post.

Han sido muchas las películas que nos han intentado plasmar la vida de estos genios, muchos de ellos incluso denostados en vida. Son películas que nos cuentan vidas bohemias, sacrificadas y todas ellas con un atisbo de genialidad extrema siempre en contacto con la fina línea que separa cordura de locura. He aquí una muestra de las más destacadas.

Rembrandt (1936) de Alexander Korda – El británico Charles Laughton está impecable interpretando al pintor flamenco en este film de Korda que retrata a la perfección la vida de altibajos del pintor holandés.


Moulin Rouge (1952) de John Huston – El barrio de Montmartre y particularmente el Moulin Rouge fue el caldo de cultivo de todas las creaciones de Henri Touluse-Loutrec. Los bajos fondos parisinos representados de una manera colorista por un pintor genialmente interpretado por José Ferrer


El loco del pelo rojo (1956) de Vicente Minelli – Sino el que más uno de los pintores más reconocidos de todos los tiempos. Su atormentada y corta vida no le dio la satisfacción de ver su obra reconocida, pero hoy en día sus cuadros son de los más apreciados, tanto en el mundo del arte como para el gran público en general.


Los amantes de Montparnasse (1958) de Jacques Becker – Una de las obras más conocidas de Becker está ambientada en la tumultuosa y desordenada vida de Modigliani en París, tratando de reordenar su talento minado por sus incontables vicios.


El tormento y eléxtasis (1965) de Carol Reed – El film repasa el duro trabajo de Miguel Angel en una de sus obras maestras: la capilla Sextina. Todo bajo la férrea supervisión del papa Julio II, que se toma la tarea como su legado a la humanidad.


El sol del membrillo (1992) de Víctor Erice -  Retrospectiva de las sensaciones del pintor realista Antonio López y de todas sus inquietudes, en este caso a la hora de plasmar en el lienzo un membrillo.


Goya en Burdeos (1999) de Carlos Saura – Excelente retrato de uno de los mayores genios de la pintura no solo española sino mundial. Medio ciego y sordo Goya vive sus últimos años en Francia sumido por entero a la pasión de su vida: la pintura


Pollock (2000) de Ed Harris – Apuesta personal de Ed Harris que dirige e interpreta la vida de este atormentado autor que revolucionó el mundo de la pintura en los años cuarenta y cincuenta, convirtiéndolo en el primer pintor moderno de los Estado Unidos


Frida (2002) de Julie Taymor – Colorista película que repasa la vida de una de las pintoras más carismáticas de toda la historia. Un relato lleno de pasión locura y mucho amor.


La joven de la perla (2003) de Peter Webber – El famoso cuadro de Vermeer sito en el Mauritshuis de La Haya y considerado por muchos como la mona lisa del norte, le sirve de pretexto a Webber para trazar una película sobre su autor con una joven Scarlett Johansson en el papel de la joven.


El greco (2004) de Yannis Smaragdis – Biopic de sus país de origen de esta particular trotamundos y pintor universal que cautivó en su época por su particular y novedosa forma de ver la pintura.


Klimt (2006) de Raoul Ruiz – Retrato de uno de los genios del Art-nouveau interpretado por John Malkovich.


jueves, 29 de marzo de 2012

Villanos de Disney


Tras casi cien años de historia y con su primer largometraje estrenado ni más ni menos que en el ya lejano 1937 la dilatada carrera de los estudios Disney nos ha legado a lo largo de estos años cientos de historias inolvidables que permanecen y permanecerán de una manera imborrable en la mente de muchas generaciones que llevan creciendo durante todo este tiempo en los mundos de fantasía ideados por los genios de Disney.

Durante todo este tiempo ha habido historia de todos los tipos, desde historias medievales de princesas encantadas, a cuentos futuristas, pasando por aventuras y desventuras de cientos de personajes humanos o animales que nos han ido enterneciendo a lo largo de los años, pero esa serie de de historias siempre han tenido algo en común la existencia del bien y del mal. Un mal personificado en unos inolvidables villanos que quizá no adornen habitaciones o carpetas de niños y niñas, pero a muchos de los cuales se recuerda con mucho más gancho y empaque que los almibarados héroes. Desde aquí un pequeño homenaje a los eternos perdedores de Disney.

Reina mala (Blancanieves): La primera y quizá la más famosa de las villanas de Disney es la narcisista y malvada “reina mala” con la que Blancanieves rivalizaba en belleza, aunque para su famoso espejito no hubiese ni punto de comparación para exasperación de la monarca. Figura muy de actualidad debido a la triple revisión que este año se lleva en torno al cuanto de Blancanieves. Se la puede ver bajo el aspecto de Julia Roberts ya en los cines y en un futuro cercano en el de una oscura Charlize Theron y una “cañí” Maribel Verdú.


El honrado Juan (Pinocho): Personaje con aspecto de zorro que embaucaba al pobre Pinocho a fin de convertirlo a sus propósitos. Personaje, se dice, basado en los de las famosas novelas de Dickens.


Madrastra (Cenicienta): Todo un ejemplo de familia desestructurada. La pobre cenicienta tenía que ver como era tratada como a una criada mientras sus despiadadas hermanastras, confabuladas con su madrastra, llevaban una vida desahogada gracias a ella. Menos mal que en estos cuentos siempre existe un príncipe azul…


La reina corazones (Alicia en el país de las maravillas): Arriesgada propuesta de la Disney para este largometraje basado en el famoso relato de Lewis Carrol. La más malvada de estos oníricos mundos no era sino otra que la reina de corazones. Cualquiera que refutara sus alocadas ideas varía peligrar de manera inmediata su preciada cabeza.


Capitán Garfio (Peter Pan): El defensor de la inocencia y del mundo de fantasía de los niños tenía su antítesis pirata fondeada en las costas de “nunca jamás” y es que el Capitán Garfio nunca perdonará la escaramuza por la que Peter Pan lo arrojó a los hambrientos cocodrilos que finalmente hicieron realidad su nombre.


Maléfica (Bella Durmiente): Maléfica representa la eterna venganza y el orgullo. Al no ser invitada a un convite real vuelca toda su existencia a perjudicar a sus hasta entonces adorados monarcas. Esto incluye un maleficio a su primogénita que solo el amor verdadero conseguirá romper.


Cruella de Ville (101 Dálmatas): Una de las villanas favoritas de Disney. Esta mujer sin escrúpulos que anhelaba sin cesar la inmensa camada de Dálmatas, pero no precisamente por su amor a los animales…


Shere Khan (El libro de la selva): Historia también famosa, en este caso con un “guionista” tan especial como Rudyar Keepling. Shere Khan odia a la estirpe humana, a la que considera malvada por naturaleza, pro eso tiene una cruzada contra Mogwli, que pese a ser criado por la selva no deja de tener un pasado humano.


Úrsula (La sirenita): Esta inmensa bruja marítima tienta a Ariel con lo que más desea, la forma humana, pero a un coste que le va a ser muy caro de pagar a nuestra marina protagonista.

Jaffar (Aladdin): Malvado y codicioso hechicero que no acepta de buen grado la suerte que le aparece a Aladino en forma de lámpara y que hará todo lo posible por hacer con tal valioso objeto mágico.


Scar (El rey león): Tío del joven Simba que por celos y ansia de poder deja al joven huérfano y de paso a la selva sin su rey. Este asume un oscuro mandato de poder contra el que un Simba ya más crecidito tendrá que luchar.


Juez Frollo (El jorobado de Notre dame): En este caso el detonante y motivación del malvado villano no es otro que el amor. Prendado de la preciosa Esmeralda no es capaz de soportar su rechazo y transferma su vida en torno a esa enfermiza obsesión.


Capitán Rourke (Atlantis): En un principio ficticio compañero de aventuras de Milo en busca de la mitológica y anhelada Atlántida. Luego gran enemigo transformado por la codicia de las riquezas atlantes.


Gothel (Enredados): La princesa Rapunzel tiene el don de otorgar la eterna juventud con su larga melena. Sabedora de ello Gothel la rapta de bebé y la recluye en un remoto torreón a fin de poder valerse de tan preciado valor.