viernes, 21 de diciembre de 2012

Hitchcock en Hollywood (años 60)


Con una carrera más que consolidada tras dos décadas en suelo americano los años sesenta en Hollywood nacen con lo que será la película más recordada del cineasta británico. Todo un clásico imperecedero del cine de suspense que contiene lo que probablemente sea el asesinato más famoso y repetido de toda la historia del cine con este dato a pocos cinéfilos se le escapa que estamos hablando de “Psicosis” (1960), en donde un genial Anthony Perkins, en lo que a buen seguro sea su mejor papel, interpreta a un asesino con cierto complejo edípico.


Sus siguientes aportaciones al séptimo arte vienen marcadas por la tormentosa relación iniciada con su última gran protagonista rubia. Tal es sabido la tensa relación de Hitchcock con Tippi Hedren, a la que torturaba con continuas humillaciones fruto de su obsesión por ella, que hasta en un futuro próximo será fruto de una película sobre dichos sucesos. El caso es que con Tippi, Hitchcock alcanza dos nuevos éxitos en su filmografía. Primero con “Los pájaros” (1963) otro de sus grandes clásicos, amén del terror de todo ornitólogo. En donde el desconcierto se cierne en un población ante el extraño comportamiento de las aves, una tensión que va in crescendo a  medida de que su comportamiento se convierte cada vez en más hostil hacia los humanos. En la película Bernard Herrmann, el compositor habitual de Hitchcock, ofrece toda una clase magistral de cómo utilizar la banda sonora para enfatizar la tensión.


El otro filme en cuestión es “Marnie la ladrona” (1964), en donde Tippi Hedren representa muy verazmente a un mujer marcada por angustiosos recuerdos grabados en su subconsciente que la hacen rechazar de plano la compañía masculina. Se dice que la actuación de Hedren fue tan creíble por la situación límite que estaba viviendo durante el rodaje y que continuaba la difícil relación ya iniciada en “Los pájaros”


En “Cortina rasgada” (1966), Hitchcock aprovecha la oportunidad de hacerse con los servicios de Paul Newman, por aquella el actor de moda que acumulaba un éxito tras otro en todo Hollywood. Una historia de espionaje internacional trazada con perfección en una época en donde la guerra fría estaba totalmente vigente y la lucha del los norteamericanos contra el comunismo estaba alcanzando sus cotas más importantes,


Su última aportación al cine norteamericano coincide con una de sus películas más flojas. “Topaz” (1969) sigue las directrices de su predecesora y saca a relucir el tema de espionaje y de la guerra fría, sea por repetir tema o por que el argumento no era tan sólido como el anterior el caso es que lo que a la postre sería la despedida de Hitchcock del cine norteamericano no estaría a la altura de lo que nos venía teniendo acostumbrados el mago del suspense.


Posteriormente Hitchcock vuelve a Londres, para ya en los setenta poner el epílogo a su longeva carrera con un par de obras más antes de su muerte que llega con la década de los ochenta, falleciendo un 29 de abril de 1980 en su casa de Los Ángeles tras haber sido nombrado Sir por la reina Isabel II de Inglaterra como colofón a su gran legado a la cultura no solo británica, sino mundial.


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